Adrián Vences es un enfermero especialista en Familiar y Comunitaria que, cansado de buscar escalas clínicas por sociedades científicas, de no encontrar lo que necesitaba o de que los baremos estuvieran dispersos o incompletos, decidió crear una aplicación para agrupar las escalas esenciales en Atención Primaria.
“El objetivo de esta aplicación surgió directamente de lo que me pasa en consulta. Aunque muchas veces tenemos escalas integradas en nuestras historias clínicas electrónicas, no siempre se ajustan a la realidad de nuestros pacientes, o no son las que realmente utilizaríamos. Por eso sentí la necesidad de crear una herramienta que reuniera las escalas más útiles en atención primaria, que pudiera adaptar y personalizar según el contexto, y que además fuera interactiva y fácil de usar”, explica Adrián Vences.
Aunque creó la aplicación por su cuenta, no le gusta decir que fue completamente autodidacta, pues se apoyó en el conocimiento compartido de muchas personas a través de redes sociales, foros y comunidades técnicas. “Quería llevar esta idea a la práctica, especialmente para reducir la heterogeneidad en la valoración clínica, ofreciendo una herramienta común basada en escalas estandarizadas y fácilmente interpretables. Lo interesante es que, con ayuda de la IA, cualquier profesional puede formular preguntas tal y como lo haría en la consulta y dejar que la tecnología las traduzca a instrucciones técnicas”, asegura.
Funcionamiento
La aplicación ofrece un compendio de escalas clínicas de fácil implementación, pensadas especialmente para su uso en atención primaria. Con un solo clic, cualquier profesional puede acceder a la escala, introducir los datos y obtener un resultado numérico acompañado de su interpretación, sin necesidad de cálculos adicionales.
Las escalas cubren distintas áreas clave de la práctica enfermera, como la salud mental, la fragilidad, el riesgo cardiovascular, el consumo de sustancias, la adherencia terapéutica, el estilo de vida, la nutrición, la función cognitiva y respiratoria, así como otros aspectos relacionados con la promoción comunitaria y el bienestar. También incluye calculadoras clínicas útiles para el día a día, que pueden integrarse fácilmente. En total, la herramienta está compuesta actualmente por un total de 36 escalas clínicas y cinco calculadoras sanitarias. El acceso a la herramienta es completamente libre y gratuito, ya sea desde la página web de Adrián o a través del enlace directo.
Enfermería
La enfermería puede beneficiarse de esta herramienta de muchas formas, tanto en su práctica diaria como en el ámbito docente o investigador: «En primer lugar, es una forma de ahorrar tiempo y simplificar el acceso a escalas clínicas que, en muchos casos, están dispersas en documentos, guías o recursos poco accesibles. Aquí las tienen todas reunidas, listas para usar con un solo clic y con la interpretación incluida. Además, la aplicación contribuye a estandarizar la valoración clínica, algo clave para mejorar la calidad asistencial. Usar escalas comunes nos permite hablar el mismo idioma profesional, tomar decisiones más fundamentadas y compartir criterios con otros miembros del equipo, evitando variaciones innecesarias».
También, detalla Adrián Vences, puede ser de gran ayuda en la docencia y la investigación, ya que facilita la recogida de datos estructurados y baremados. Esto abre la puerta a generar evidencia desde la consulta, con herramientas prácticas y adaptadas a nuestra realidad, sin necesidad de recurrir a programas complejos.
Uso
En cuanto al procedimiento, es muy sencillo. Lo habitual es partir de una necesidad clínica concreta: «Por ejemplo, una consulta relacionada con obesidad, un consejo sobre cese tabáquico o una valoración del estilo de vida. A partir de ese motivo de consulta, el profesional puede acceder a la categoría correspondiente dentro de la herramienta y seleccionar la escala que mejor se ajuste al caso», narra el enfermero.
El funcionamiento es muy intuitivo. La escala se presenta como si fuera un pequeño test, con preguntas cerradas que pueden tener formato dicotómico, tipo Likert o con opciones numéricas, como ocurre con escalas como la IPAQ. Basta con seleccionar las opciones que correspondan y pulsar el botón de calcular.
En ese momento, la aplicación devuelve un resultado numérico interpretado de forma automática, junto con una recomendación general basada en ese valor. Las recomendaciones están planteadas como orientación, nunca como pautas rígidas, porque es fundamental que el juicio clínico se mantenga y se adapte a cada paciente.
Mejoras
«Espero que esta aplicación se mantenga viva y evolucione gracias al feedback de los propios profesionales, lo cual considero uno de sus puntos fuertes. Me gustaría que llegase a convertirse en una herramienta compartida, construida a partir de la experiencia real de quienes la utilizan en su práctica diaria», detalla Adrián. “Entre las mejoras que tengo en mente para el futuro está la incorporación de nuevas calculadoras clínicas y, quizás más adelante, el desarrollo de un árbol de decisiones que nos ayude a identificar qué escala resulta más adecuada según el tipo de consulta y un chatbot con IA”, finaliza.