¿Se puede trasladar el trato con una enfermera a una Inteligencia Artificial?  Aunque es imposible que un robot llegue al mismo grado de humanidad, la figura enfermera puede ser el ejemplo perfecto para canalizar una tecnología y que esta, en parte, pueda aprovechar esa disposición al cuidado.

Esta es la tesis que han perseguido tres investigadora polacas en su estudio ‘Un asistente virtual puede persuadirte para que te vacunes contra la gripe. El diálogo en línea como herramienta de influencia social para promover la vacunación’, publicado en el número 369 de la revista científica Social Science & Medicine y en el que han configurado una asistente virtual con forma de enfermera para promover la vacunación entre la población.

Interfaz enfermera

La aplicación, denominada FLORA, tiene como interfaz un asiste virtual que es una enfermera. El funcionamiento es el siguiente: el usuario puede preguntarle dudas sobre la vacunación, en este caso de la gripe, y la Inteligencia Artificial, a través de su interfaz como enfermera, contesta al usuario todas sus dudas.

Se realizaron dos rondas de experimento. En la primera participaron 903 personas y en la segunda 870. En esta última la IA incluía una petición directa para que la persona se vacunara.

Dentro de cada ronda, se formaron tres grupos. Uno primero en el que la persona dialogaba con la IA enfermera. Este es el grupo donde se incluyo esa petición de vacunación. Un segundo grupo que rellenó un cuestionario que permitía evaluar el riesgo de complicaciones postgripales. Y un tercer grupo que recibió un folleto de información para que lo leyera por su cuenta, sin más interacción.

Diálogo real

La IA en cuestión se asemeja a la enfermera tanto en la forma como en el fondo. Es decir, no solo tiene aspecto enfermero, sino que sonríe, expresa interés e incluso preocupación. La idea es que trasmita la información como si fuera un diálogo real, con toques humanos incluso de humor.

Los resultados son los siguientes. Los participantes que mantuvieron la conversación con FLORA tuvieron una disposición 33 veces mayor a vacunarse que los que no. Además, los investigadores recalcan la importancia de la petición directa de vacunación; es el factor que “marcó la diferencia”.

En términos generales, el estudio concluye que los participantes que interactuaron con FLORA informaron de un riesgo significativamente menor de complicaciones de la gripe autoevaluadas en comparación con los participantes de los otros grupos. Además, esto fue especialmente pronunciado en el grupo de bajo riesgo.