RAQUEL GONZÁLEZ ARIAS.- Hace unos días, el Consejo General de Enfermería denunciaba la situación que atraviesan las facultades de Enfermería en España, una situación insostenible por las jubilaciones que se prevén a corto plazo. En Canal Enfermero nos hemos acercado a la Universidad Autónoma de Madrid, cuya Facultad de Enfermería se enfrenta a un 40% de jubilaciones el próximo curso, para preguntarles por qué no existe ese relevo generacional. Su directora del Departamento de Enfermería, Eva García Perea, habla ya de “crisis” ante este panorama, pero el problema, explica, no es tanto la falta de enfermeras que quieran dar clase como la falta de voluntad para solucionar un problema que compromete la formación de nuestras enfermeras. “No es que no haya enfermeras y enfermeros que quieran impartir docencia, claro que existen. El problema es que, a veces, las trabas que tenemos desde la Universidad para poder contratarlos hace que esos contratos no sean viables”.

El camino a la docencia

El proceso para que una enfermera acceda a la Universidad, nos explica Eva García Perea, no es sencillo. En primer lugar, puede optar por la vía del máster o de la especialidad, y después hacer el doctorado. El siguiente paso es la acreditación y ahí se encuentra uno de los principales obstáculos pues exige de la publicación. “En nuestra titulación -señala- no es fácil poder publicar en revistas de impacto. Lleva tiempo y ahora no tenemos ese tiempo”. Además, critica el que se les exijan los mismos criterios que a otras titulaciones que tienen mucho más recorrido: “desde hace relativamente poco, somos graduados y podemos optar a ser doctoras y doctores y, por lo tanto, no hemos tenido tanto tiempo para conseguir acreditarnos y posicionarnos al igual que otras titulaciones (…) Todavía estamos inmaduros en ese sentido y eso a pesar del esfuerzo ímprobo que estamos haciendo en investigación, que es donde enfermería tiene también que centrar su potencial, todavía nos va a llevar un tiempo; un tiempo que no tenemos ahora mismo para cubrir las plazas que se necesitan en la Universidad. Alguien se tiene que tomar en serio esta situación”.

Plazas vinculadas

Desde la universidad plantean una opción alternativa que vendría a paliar la falta de personal docente: los profesores vinculados. Una vía doblemente atractiva porque garantiza que los profesores estén en contacto permanente con el día a día de la asistencia. “Consideramos muy importante que los profesores continúen vinculados a la asistencia. Y esto sería así de fácil, que continuaran con la asistencia y pudieran impartir docencia. Esto es algo que está en todas las mesas de negociación, está en las paritarias, hay muy buenas palabras, pero necesitamos que esto sea una realidad”, explica la directora del Departamento de Enfermería de la UAM.

La salida a un mercado de contratos “basura”

Otro de los problemas que preocupa y mucho es la salida al mercado laboral de los nuevos graduados, un mercado laboral marcado por la temporalidad y la inestabilidad que pasa incluso por ofrecer contratos de tres horas. Azucena Pedraz Marcos, subdirectora del Departamento, considera que la solución pasa, obligatoriamente, por el reconocimiento de las especialidades: “Lo que nos falta es pasar del café para todos. Con eso me refiero a que tienes contratos de un tercio de jornada, que eres equivalente a otro, como si estuvieras en el Mercadona, ahora reponiendo ahora en línea de caja, y las enfermeras tienen una formación compleja, potente y muy competente para cuidar de la salud de las personas en diferentes contextos. Hay que avanzar hacia la enfermera de práctica avanzada y el reconocimiento de las especialidades”.

Noelia Cornejo se graduó hace cinco años en la Facultad de Enfermería de la UAM y ahora se plantea hacer el doctorado. Esta ha sido su experiencia tras su paso por la universidad: “de momento, siempre he estado de baja en baja. Solamente son contratos temporales. En algunos casos, me han llamado y ni siquiera me he llegado a incorporar porque la persona se ha reincorporado antes. Lo que veo es que todavía nos queda mucho para que se nos tenga en cuenta. Es como si las enfermeras sirviéramos para todo y eso no es así. Existen especialidades, existe formación postgrado… me gustaría que el día de mañana se tuviera más en cuenta y no que un día estés en consultas externas, al siguiente en hemodiálisis, al mes en  urgencias… las enfermeras no valemos para todo”.

La cuenta atrás de las jubilaciones del profesorado ha comenzado y, visto lo visto, la formación de las futuras enfermeras pende de un hilo. Una cuestión que el Consejo General de Enfermería no va a pasar por alto y, de hecho, a ella ha dedicado su primer mes de la campaña «12 meses por la Enfermería», una iniciativa que se enmarca dentro de sus acciones para el 2020, Año Internacional de las Enfermeras.