Cataluña necesita 1.363 matronas más para garantizar la atención especializada en salud afectiva, sexual y reproductiva. Así lo denuncia el Consejo de Colegios de Enfermeras y Enfermeros de Cataluña (CCIIC) que ha presentado el informe Análisis de la necesidad de matronas en Cataluña, un análisis de la situación de la profesión, mediante la identificación de las necesidades actuales de la población, elaborando un mapa actualizado que sirva como estratégico.

Con 952 matronas en activo, Cataluña tiene sólo «el 41% de las 2.315 profesionales que recomiendan los modelos de continuidad de cuidados», ha dicho Yolanda Garza, vicedecana del CCIIC y coautora del análisis. Por provincias, Barcelona tiene 669, Tarragona 116, Girona 89 y Lleida 78.

Según datos del estudio, esta situación «compromete gravemente la atención especializada en salud afectiva, sexual y reproductiva» a la población y se verá agravada por la jubilación de 1 de cada 4 profesionales en activo, en un período de 15 años. «Concretamente, 141 de aquí a 2035 y 229 hasta 2040», han explicado las vocales Eva Adarve (COIB) y Marta Figueras (COIGI) que han participado en la presentación. Por provincias, en 2040, se habrán jubilado el 18% de las matronas de Barcelona (171), el 1,6% de las de Girona (15), el 3,5% de las de Tarragona (33) y el 1,1% de las de Lleida (10).

Ante la coyuntura, el estudio considera prioritaria la definición de un modelo de futuro en el ámbito de la atención a la salud afectiva, sexual y reproductiva que «debe situar a la matrona como figura central tanto en el ámbito hospitalario como en la atención comunitaria, dentro de los sectores público y privado, incluyendo el ejercicio libre de la profesión».

Además, el documento incluye propuestas para incrementar la formación especializada (el 30% de las matronas en ejercicio en Cataluña ha cursado la especialidad en el extranjero) o retener y atraer talento. En este sentido, el documento plantea tres escenarios, siendo el tercero de máximos y orientado a alcanzar una ratio poblacional de 10 matronas por cada 10.000 habitantes, con un objetivo final de 2.315 profesionales. En este caso, la oferta formativa se incrementaría hasta 250 plazas EIR anuales y se presupone una tasa de retención del 72%, «alcanzable sólo con medidas muy potentes de atracción, estabilidad y retribución», explican las autoras.

El reconocimiento de la categoría profesional y otras mejoras de la situación profesional y laboral de las matronas; o la erradicación del intrusismo, son algunas de las propuestas recogidas en el análisis.