La cronicidad puede afectar a todas las esferas y el impacto emocional puede llegar a generar mayor riesgo de padecer un deterioro de la salud mental. Para evaluar ese impacto y conseguir generar información que permita concienciar a los agentes implicados entre los que se encuentran las enfermeras, la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP) lanzó hace un par de años CROBI, una escala que mide el impacto de la cronicidad.

“Detectar a tiempo si la salud emocional del paciente se está deteriorando permite poner en marcha los mecanismos asistenciales necesarios para prestarle apoyo y favorecer de esta manera su calidad de vida, su estabilidad psicoemocional y un mejor manejo de su enfermedad crónica”, asegura Carina Escobar, presidenta de la POP.

La escala esta validad por los pacientes y está dirigida a dos públicos: personas con patologías crónicas que deseen saber cómo afecta su enfermedad a su salud psicosocial y a los sanitarios que pueden usarla como referencia estándar aplicable en estudios observacionales o de calidad de vida.

Beneficios

A través del cuestionario los pacientes conocen cómo les afecta la discapacidad o limitaciones de su enfermedad; favorece el diagnóstico y tratamiento precoz de posibles problemas psicoemocionales; y visibiliza el impacto y las necesidades relacionadas con la patología entre los sanitarios y las personas allegadas para facilitar su manejo en su vida diaria.

Por su parte, a los sanitarios les sirve de referencia aplicable en estudios observacionales o de calidad de vida; monitoriza a los pacientes crónicos; favorece el diagnóstico y tratamiento precoz de problemas psicoemocionales; conocen cómo afecta la discapacidad o limitaciones producidas por las enfermedades crónicas al bienestar psicosociales de los pacientes; y favorece un seguimiento y control de las enfermedades crónicas adaptado a las necesidades biopsicosociales particulares de cada paciente.

Cómo funciona

A través de un cuestionario anónimo en el que se incluyen 24 ítems, el usuario podrá obtener los resultados relativos al impacto de su enfermedad en dos dimensiones: por un lado, psicológica/afectiva/emocional; y por otro lado, el sociolaboral. El Índice de Bienestar Psico-social (IBPS) nos indica en una escala de 0 a 100, el grado de bienestar psicosocial, siendo 0 el mínimo bienestar y 100 el máximo bienestar (o la ausencia total de impacto psicosocial derivado de la enfermedad). Los porcentajes muestran el grado de impacto de la enfermedad crónica en el ámbito psicosocial. A mayor porcentaje, mayor impacto en esta área.

El cuestionario puede completarse en menos de 10 minutos y, a su finalización, el usuario podrá visualizar automáticamente sus resultados globales y por dimensión.

Futuro enfermero

Hace unos días la plataforma POP y el Consejo General de Enfermería se reunieron para establecer proyectos en común. Durante la reunión observaron que usando CROBI se pueden analizar otras áreas que no están en las valoraciones actuales y puede mejorar así la calidad de los cuidados que prestan. “Las enfermeras/os tiene un papel fundamental en la atención a la cronicidad y es importante dotarles de herramientas y recursos que les facilite la valoración de los ciudadanos y conocer los resultados en salud para hacer frente a las necesidades de cada persona en el actual contexto sanitario”, explica Diego Ayuso, secretario general del Consejo General de Enfermería. “Y, creemos que CROBI es una opción de conocer cómo se sienten nuestros pacientes y conocer esas necesidades que tienen. Creemos que existe la posibilidad en un futuro de formar un grupo de enfermeras/os que pruebe la escala y si los resultados son buenos, se implante en la historia clínica como una información clínica y asistencial que aporta valor en la toma de decisión”, añade.