Las urgencias extrahospitalarias han experimentado un incremento considerable en los últimos años. Esto se debe, en gran parte, al aumento de la reagudización de procesos crónicos como consecuencia del envejecimiento de la población, junto a la tecnificación de los medios para dar con mayor celeridad respuesta a las patologías crono-dependientes. Con el paso del tiempo y el desarrollo de determinadas investigaciones, cada vez se hace más necesario contar con muestras sanguíneas de referencia que determinen la situación de los pacientes desde que comienza el periodo agudo de la patología o enfermedad. Esto sucede por ejemplo con casos de ictus, convulsiones, infartos, arritmias o sepsis, entre otros procesos agudos que comprometen la vida de los pacientes que se sufren. Contar con estas muestras es verdaderamente importante para el estado de salud de los pacientes, pues puede llegar a disminuir los tiempos de respuesta a nivel hospitalario.

Para estandarizar la práctica clínica y aumentar la seguridad del paciente y el profesional, un equipo de investigadores, ha desarrollado el portatubos portátil o gradilla portatubos (TT Clamp Track), un dispositivo que facilita la identificación de la muestra sanguínea, evita la pérdida y manipulación de tubos y disminuye la hemólisis de la muestra al mantener los tubos en vertical, y por ende, agiliza la obtención de resultados. Se trata de una solución innovadora que mantiene la verticalidad de los tubos de muestras durante el transporte, mejorando la identificación y la calidad de las muestras.

«La técnica de extracción de la muestra suele ser mediante vacío, pero el transporte e identificación de los tubos no está homogeneizado. Habitualmente se usa esparadrapo para fijar los tubos al suero a infundir, se introducen en bolsas o guantes de plástico atándose al porta-sueros, se introducen en una nevera o simplemente se depositan en la camilla del paciente. Este proyecto surge de una necesidad asistencial identificada por los propios profesionales durante su desempeño profesional diario. Nuestro objetivo es evaluar el impacto del uso de la pinza portatubos en la calidad de las muestras extraídas en el ámbito extrahospitalario mediante un sistema de codificación para su identificación y homogenización del transporte que mejore la seguridad del paciente y profesional», explica Ángela Jiménez García, enfermera en el Servicio de Urgencias de Atención Primaria del Distrito Sanitario Granada Metropolitano.

Falta de homogenización

El proyecto, llevado a cabo por los enfermeros investigadores Nicolás Benítez Muñoz, Pedro Jesús Milla Ortega y Ángela Jiménez García, quienes han desarrollado el dispositivo, junto con Federico García y Genoveva Pérez, también del equipo investigador, se trata de un estudio cuasiexperimental, longitudinal y prospectivo que pretende mejorar la práctica clínica aportando celeridad en la actuación en procesos agudos emergentes y tiempo dependientes y aumentar la seguridad del paciente y la autonomía del profesional.

«La puesta en marcha de este dispositivo responde a la falta de homogenización del transporte de muestras en los SUE. Las muestras sanguíneas extraídas en el “minuto 0”, desde que el paciente entra en contacto con el servicio de urgencias extrahospitalario (SUE) aportan una información muy valiosa. Cuando el SUE atiende al paciente pretende estabilizarlo y controlar los signos y síntomas que este padece. Para ello, se utilizan medicamentos que pueden crear confusión, debido a la disminución del dolor o la mejoría clínica del paciente, demorando una asistencia en el que el tiempo es vida. Esta carencia genera falta de fiabilidad de las condiciones de traslado a los a servicios de urgencias hospitalarios (SUH) por lo que se terminaban desechando las muestras. Esto se traduce en demora de la atención de los pacientes, aumento de los tiempos de espera en los servicios de urgencias, una visión sesgada por la intervención primaria realizada por el SUE, aumento de los costos para el sistema sanitario por duplicidad de intervenciones, déficit de optimización de los recursos profesionales y disminución de la continuidad asistencial desde ámbito extrahospitalario a hospitalario», sigue Jiménez.

Protocolo de extracción

El proyecto ya se encuentra en la segunda fase de desarrollo. «Nos ha sorprendido la aceptación por parte de los profesionales tanto del ámbito extrahospitalario (SUE) como del hospitalario (SUH).  Ya que han integrado la práctica y el uso del dispositivo positivamente en ambos ámbitos, beneficiando por tanto al paciente. Nos gustaría llevar nuestro protocolo a todos los servicios de urgencias extrahospitalarios de España y poder implementarlo, para que los pacientes se beneficien de la continuidad de cuidados que ofrece su puesta en marcha. De esta forma no solo buscamos contribuir al beneficio del paciente, sino también del profesional y del propio sistema sanitario. La utopía que nos gustaría alcanzar es que el protocolo de extracción, transporte y trazabilidad de la muestra que se va a desarrollar con el estudio se implementara en todos los servicios de urgencias extrahospitalarios de España e incluso se internacionalizara», concluye la enfermera.