En España, se estima que se producen cerca de 2.500 muertes perinatales al año. Esta cifra trae consigo un gran impacto emocional, psicológico, físico, social y relacional en las familias que se enfrentan al duelo perinatal. En muchos casos, un duelo no resuelto puede incluso llegar a suponer un problema de salud en el futuro.
El duelo perinatal siempre se ha considerado un duelo invisible, incluso desautorizado, tanto, que hablar de ello se puede considerar incluso inmoral. Al no existir un cuerpo físico, ni un nombre al que referirse a esos bebés gestados, muchos actúan como si no existiera. Sin embargo, la muerte perinatal es algo real, que pasa cada día en nuestro país y que deja a miles de familias hundidas enfrentándose a la pérdida de un hijo.
El acompañamiento en el proceso del duelo es fundamental. Ser capaz de mantener una escucha activa, transmitir malas noticias con delicadeza y la forma de comunicar la muerte cambiará por completo la manera en que esa familia va a afrontar la pérdida. En este proceso, las enfermeras por su contacto directo y cercano con los pacientes y sus familias son la clave, pero, para ello, cuentan con una formación que las prepara para convertirse en las profesionales idóneas para el manejo del duelo perinatal.
Un reciente estudio español, elaborado por enfermeras del Departamento de Enfermería de la Universidad de Jaume I de Castellón, revela que una experiencia formativa con simulación mejora el autoconocimiento y la sensibilidad de las estudiantes de enfermería ante situaciones como la de la pérdida perinatal. Esta formación no solo es un método eficaz para aumentar su confianza a la hora de brindar ese apoyo, sino que además les prepara para ofrecer un cuidado más humano, reflexivo y empático hacia familias que necesitan cuidados muy delicados en lo emocional.
Acompañamiento
¿Se puede formar una enfermera para el acompañamiento en la muerte perinatal? Esta es una de las cuestiones que se ha planteado el equipo enfermero que ha llevado a cabo este estudio, que ha empleado simulaciones clínicas realistas sobre el duelo perinatal con estudiantes de enfermería. Los resultados son claros. La experiencia no solo les ha permitido a las alumnas de Enfermería a practicar la atención ante este tipo de situaciones, sino también les ha dado la oportunidad de reflexionar sobre sus emociones, mejorar su empatía y a su vez, entender mejor las necesidades de las madres, mujeres y familias que atraviesan este duro golpe de realidad.
Otra de las conclusiones que aporta esta investigación es la consciencia de las Estudiantes a la hora de asumir su rol profesional como uno de los más importantes en contextos de este estilo, donde valoran no solo la importancia de cuidar lo físico, sino también lo emocional.
«La simulación proporciona un enfoque innovador y eficaz para la formación en enfermería, ayudando a los estudiantes a prepararse para obtener la licencia y al mismo tiempo reduciendo el estrés emocional de las situaciones de la vida real. Acelera y mejora el aprendizaje en comparación con los métodos tradicionales, ofreciendo un entorno seguro donde los estudiantes pueden cometer errores y aprender de ellos. La simulación permite una práctica personalizada y directa en situaciones comunes y complejas, lo que la hace adecuada para estudiantes de todos los niveles, desde principiantes hasta expertos, sin ningún riesgo para los pacientes reales ni para los miembros del equipo», se detalla en el estudio.
Propuesta educativa
A pesar del alto impacto emocional y físico en las familias, el duelo perinatal es un aspecto frecuentemente olvidado en lo que a formación se refiere. La iniciativa educativa que proponen estas investigadoras incluye la incorporación de la simulación como herramienta para formar desde la experiencia, permitiendo que los estudiantes practiquen procedimientos, pero también actitudes, emociones y comunicación, algo fundamental en el cuidado enfermero. Así, proponen la incorporación de este método innovador en universidades y centros de formación de profesionales sanitarios para formar en sensibilidad, conocimientos, técnicas y preparación emocional.