Alrededor del 40% de las enfermeras que trabajan en el servicio de Psiquiatría de un hospital sufre un alto nivel del denominado ‘burnout’, es decir, un agotamiento mental y físico muy pronunciado a raíz de su actividad laboral.

Así lo señala un estudio publicado en la revista científica ‘Journal of Psychiatric and Mental Health Nursing’ liderado por la enfermera Justinna Dixon, de la facultad de Enfermería de Penn, tras encuestar a 740 enfermeras psiquiátricas hospitalarias de que trabajan en 297 hospitales a lo largo de todo Estados Unidos.

Por otro lado, el estudio concluye que los entornos laborales colaborativos y que apoyan a sus profesionales consiguen que este malestar se reduzca, así como la insatisfacción laboral y la rotación de enfermeras por los servicios.

Mejora de los entornos laborales

El estudio saca tres conclusiones principales. En primer lugar, como se ha mencionado, que el 38% de las enfermeras psiquiátricas tuvieron un alto nivel de burnout y que el 22% se planteó dejar su trabajo; que por cada “punto” de mejora de la calidad del entorno laboral, se disminuye un 70% la probabilidad de ese burnout; y que la dotación de personal es un factor clave en el bienestar de estas enfermeras.

Tal como explica la enfermera Dixon en el portal de noticias científicas ‘Eurekalert’, “los altos niveles de agotamiento y rotación de enfermeras no son inevitables”. “Mejorar los entornos de trabajo, especialmente adecuando las tareas a cada profesional y empoderando a las enfermeras, es una estrategia que puedes usar los sistemas de salud para retener al talento con experiencia para cuidar a este tipo de pacientes”, hace hincapié.

De esta manera, las investigadoras hacen un llamamiento a las administraciones sanitarias y recuerdan que, en la próxima década, se prevé la jubilación del 50% de las enfermeras que trabajan en estas unidades. Por ello, instan a que se prioricen modelos que tengan en cuenta una óptima dotación de personal y el trabajo interdisciplinario entre los equipos.