Las enfermeras deben aprovechar su poder para abordar los retos en la salud mundial. “Las enfermeras tiene el poder de dar forma a ese futuro, pero sólo se lo reconocen, lo aceptan y lo defienden. Así lo manifestó Howard Catton, director general del Consejo Internacional de Enfermeras (CIE), en la inauguración de la 7ª Conferencia de la Red Global de Enfermería de Salud Pública (GNPHN) en Calgary (Canadá). Pero para ello los gobiernos de todo el mundo deben invertir y respaldar a “una fuerza de trabajo sanitaria, sólida y sostenible”.

Como señaló Catton en su discurso, “nos enfrentamos a graves amenazas para la salud mundial y el mundo necesita más que nunca que las enfermeras asuman plenamente su poder. Necesitamos líderes y políticas que las apoyen urgentemente en esta tarea, proporcionándoles condiciones de trabajo seguras y dignas, y empoderándolas como líderes en salud pública”.

Así, recordó que estamos “en un momento difícil, marcado por la por la incertidumbre política, los profundos recortes en la atención de salud y la ayuda mundial, y la falta crónica de inversión”: “A menos de cinco años para alcanzar la cobertura sanitaria universal (CSU) y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), estamos muy lejos de nuestro objetivo: miles de millones de personas no tienen acceso a la atención sanitaria y 100 millones de personas se encuentran en situación de pobreza extrema debido a los gastos médicos. Las necesidades de salud son cada vez más complejas, las tasas de enfermedades crónicas están aumentando, la población mundial está envejeciendo, los retos de salud mental son cada vez mayores y las tasas de vacunación son más bajas que antes de la pandemia de COVID-19. Al mismo tiempo, los conflictos, el cambio climático y los desastres naturales están provocando crisis sanitarias y humanitarias conjuntas”, destacó.

Escasez de enfermeras

La enfermería “es la profesión sanitaria más numerosa del mundo, los primeros y a menudo los únicos profesionales sanitarios con los que la mayoría de las personas entran en contacto, y tiene el poder de conectar los puntos, comprender y abordar estos retos a nivel individual, de los pacientes y de poblaciones enteras. En resumen, las enfermeras tienen el poder de curar el mundo, pero con una escasez de 5,8 millones de enfermeras, necesitamos medidas decisivas para invertir, proteger y crear la fuerza de trabajo sostenible que el mundo necesita”.

Así, en su discurso dio algunos ejemplos de cómo las enfermeras mejoran la salud de la población tanto en Atención Primaria como con la prevención. Habló de vacunación, pero también de cómo abordan causas sociales como la atención a personas sin hogar, deshabituación tabáquica, salud mental o emergencias”.

“Las enfermeras tienen el poder de cambiar nuestro mundo porque van más allá de la atención individual al paciente para abordar las causas fundamentales de la mala salud. Tienen la confianza de la sociedad, está cualificadas y profundamente comprometidas, desde el punto de vista moral y ético, con la mejora de la salud pública. Ahora debemos pedir a los líderes que valoren el trabajo de estas profesionales, que salva vidas y cambia el mundo, para que podamos utilizar nuestro poder para construir un futuro más saludable para todas las personas, en todas partes”, concluyó.