GEMA MONTEAGUDO.- Tres de los colectivos más vulnerables de América Latina son los pueblos indígenas, las mujeres y los niños. La vulneración de su derecho a la salud es una de las principales preocupaciones de las organizaciones no gubernamentales que desarrollan su labor en el continente americano. Para analizar el papel de la cooperación en el menoscabo de la equidad, de la libertad sexual o del bienestar de los más pequeños, Enfermeras Para el Mundo celebró el Ciclo de Seminarios
“Desarrollo en equidad: Fomento del Derecho a la Salud de grupos vulnerables en América Latina”, financiado por la Secretaría General de Cooperación Internacional para el Desarrollo.

A lo largo de cuatro de días de interesantes ponencias y constructivos debates, los expertos y los asistentes han podido mostrar y debatir sobre la situación actual del derecho a la salud en América Latina en un sentido amplio y sobre cuáles son las mejores vías para la consecución del pleno ejercicio del mismo, especialmente en los grupos más vulnerables.

Las aulas de la Fundación GMP —que de forma desinteresada cedió este espacio y colaboró en el éxito del ciclo— han sido el escenario de esta serie de conferencias cuya jornada inaugural fue el seminario “Políticas públicas y el derecho a la salud en América Latina”, impartido por Alberto Infante, profesor del Departamento de Salud Internacional de la Escuela Nacional de Sanidad-Instituto Carlos III. Infante puso de manifiesto que “existen en la actualidad una serie de políticas públicas en la región de América Latina que están funcionando para disminuir las inequidades sociales y de salud”. También hizo hincapié en que en estos momentos “vemos una concepción más general del desarrollo, donde se incluyen la educación, el empoderamiento de las mujeres, la buena gobernanza, la reducción de los niveles de violencia existentes aún en la región, lo que da más peso a la intersectorialidad y más relevancia al papel de la salud.”

Vulnerables
La segunda jornada, centrada en los “Derechos de los pueblos indígenas, salud e interculturalidad”, contó con la participación de Daniel Oliva Martínez, profesor de la Universidad Carlos III, que entre sus conclusiones destacó que “los pueblos indígenas son un grupo vulnerable con un nivel de desarrollo humano más bajo en cuanto al acceso de salud si lo comparamos con el resto de las poblaciones con las que conviven”. Recalcó que “el derecho a la salud, es un derecho que tiene que ver con el acceso a la salud y que por otro lado también tiene que ver con la preservación de la medicina tradicional, la cual contrasta en cuanto al enfoque, la cosmovisión y los fundamentos con la medicina bioquímica occidental moderna.” La armonización de ambos sistemas es uno de los retos actuales.

En el tercer seminario “La Agenda Global de las Mujeres y el fortalecimiento del derecho a la salud”, Mar Grandal, representante en España de Católicas por el Derecho a Decidir explicó a los participantes cómo «los movimientos políticos en el mundo tienen gran dificultad en reconocer: la violencia sexual que padecen las mujeres, el derecho a la maternidad voluntaria, incluyendo el acceso a la educación sexual, a métodos anticonceptivos así como al aborto legal y seguro, y el derecho a la autodeterminación sexual”. Asimismo, expuso cómo “a partir de estas tres reivindicaciones fue tomando forma el movimiento feminista latinoamericano que conocemos en la actualidad, y que goza de una gran vitalidad y se caracteriza por su gran diversidad”, logrando tener un gran peso en la configuración de la Agenda Global de las Mujeres.

La infancia
El seminario que ha cerrado este ciclo, titulado “El derecho a la salud de la infancia como base del desarrollo” fue impartido por Blanca Carazo, responsable de Programas Internacionales UNICEF España. Tomó como punto de partida el reciente 25 aniversario de “la Convención sobre los Derechos del Niño”, que recoge su “derecho a disfrutar del más alto nivel de salud, y actividad de educación para la salud en Bolivia. La salud es un derecho que todo niño y niña debe tener”. Destacó que “en América Latina hay una buena tendencia global en la reducción de la mortalidad infantil y en otros indicadores de salud y sin embargo a lo que tenemos que estar muy atentos es a las inequidades, porque al final hay muchos niños y niñas que se están quedando fuera, y no están accediendo a los servicios de salud, siendo estos los niños de las familias más pobres, los niños que viven en zonas rurales aisladas y los niños de familias indígenas principalmente”.t

En cada uno de los seminarios los asistentes participaron activamente en el coloquio posterior, aportando reflexiones y preguntas de gran interés, incluso desde las redes sociales, twitter y Facebook.

Enfermeras Para el Mundo trabaja en diferentes países de América Latina llevando a cabo proyectos y actividades enmarcados en una perspectiva global y multisectorial de la salud, con el objetivo de incidir en los determinantes de la misma y contribuir así a reducir las condiciones de pobreza de la población.