AMAIA FERNÁNDEZ (Delegada de EPM en Marruecos).- Las mujeres víctimas de violencia por razones de género no siempre cuentan con los recursos necesarios para acceder a los servicios de atención adecuados. La falta de información, el peso de los estereotipos y tabúes, la distancia al centro de salud, puesto de policía o establecimiento de justicia o incluso una acogida inadecuada por parte del equipo de profesionales que ha de atenderle, suponen un freno importante en el acceso a estas estructuras de atención, acogida y protección y, como consecuencia, al ejercicio del derecho a ser protegidas frente a la violencia.
En el caso de Marruecos, la atención a las mujeres víctimas de la violencia de género viene marcada por la Estrategia Sectorial de Salud 2012-2016, que ha permitido generalizar, con más o menos éxito, las unidades integradas de atención a las víctimas de violencia de género a nivel hospitalario. Estas estructuras tratan de cubrir las necesidades de las mujeres en el plano médico, psicosocial y de orientación, asegurar una acogida adecuada, confidencialidad, escucha activa, empática, concienciar e informar sobre los servicios de atención disponibles.
A pesar de los avances realizados en los últimos tiempos, una de las mayores insuficiencias que se reconocen en la prestación de servicios a este colectivo es la calidad de los mismos. Esto está relacionado principalmente con la escasez de formación en violencia de género de los profesionales de salud. Además, existe una limitada especialización, falta de personal, infraestructuras deficitarias e inadecuados materiales y equipos; haciendo que las mujeres no se atrevan a recurrir a los servicios de atención.
Para contribuir a paliar la situación, Enfermeras Para el Mundo ha iniciado un nuevo proyecto en colaboración con la Dirección Regional del Ministerio de Salud y la Asociación Marroquí de Planificación Familiar-Sección del Oriental. El objetivo es contribuir a mejorar el acceso de las mujeres víctimas de violencia a los ser-vicios sanitarios en la región, una de las más extensas y empobrecidas del norte del país.
Esta nueva intervención, que cuenta con el apoyo financiero de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), se llevará a cabo en las provincias de Oujda-Angads, Driouch y Figuig y tra-tará de reforzar las capacidades técnicas y profesionales del sistema de salud, así como sensibilizar y concienciar a la sociedad civil sobre esta problemática.

Jóvenes participantes en un encuentro de sensibilización para la prevención de la violencia contra las mujeres.
En esa línea, se habilitarán espacios para el funcionamiento y equipamiento de las unidades de atención a las víctimas y se apoyará el sistema de recogida y análisis de datos sobre la violencia de género a nivel provincial. Además, reforzarán las acciones de coordinación intersectorial y se mejorarán las capacidades de la Comisión de Trabajo existente para la lucha contra la violencia.
Esta intervención permitirá mejorar la atención sanitaria de 950 mujeres y niñas que acuden a los servicios de salud por consultas relacionadas con la violencia de género, y que 230 profesionales de la medicina, enfermería y psicología, responsables de salud y agentes sanitarios de las asociaciones locales, mejoren su formación y fortalezcan sus capacidades.
Con este proyecto, EPM refuerza su compromiso en favor de la protección de las mujeres ante la violencia en Marruecos, donde trabaja desde 2006.