El cuidado de la salud mental es actualmente uno de los grandes retos a los que se enfrenta el sistema sanitario. La llamada ‘pandemia silenciosa’ que afecta cada vez a más personas y que todavía está rodeada por un gran estigma en la sociedad. Y si a eso se une la vejez, el problema puede acrecentarse todavía más tanto para ellos como para los cuidadores, un pilar básico que muchas veces se olvida y a los que es fundamental cuidar también.
Durante la cuarta mesa redonda de la jornada que ha organizado el diario La Razón sobre enfermería de Salud Mental se ha debatido sobre esto mismo, la sobrecarga emocional de los cuidadores y cómo hay que trabajar con ellos para afrontar esa nueva realidad.
“Existen 4,4 millones de personas que cuidan en España y 9 de cada diez cuidadores habituales son mujeres. Debemos hablar de detección y complejidad diagnóstica”, ha afirmado Almudena Santano, gerente del Hospital Universitario Infanta Cristina (Madrid) y moderadora de la mesa redonda.

En este sentido, todas las ponentes de la mesa han puesto de manifiesto la necesidad de contar con los cuidadores. “Si utilizáramos sólo el binomio paciente-profesional nos quedaría un diagnóstico sesgado. Tenemos que integrar al cuidador en esta detección precoz porque tiene una visión mucho más contextualizada. Los problemas tienen un impacto en la familia y muchas veces no se percibe. Si no implementamos al cuidador, estamos viendo solo una parte. Por lo tanto, integrar a los cuidadores en nuestras intervenciones es fundamental”, ha comentado Uxua Lazkanotegi, enfermera de salud mental y directora asistencial en la Fundación Hospitalarias Navarra de Pamplona.
De la misma forma se ha expresado Ana Ventosa, enfermera especialista en Salud Mental y vocal de la Asociación Española de Enfermería de Salud Mental (Aeesme): “Somos la mano amiga del cuidador, miramos al usuario, pero también a la familia. Me enorgullece que seamos las que lideramos la gran mayoría de intervenciones porque no vale con tener un folleto en consulta y dárselo, debemos preguntar al cuidador y hacer grupos de apoyo mutuo”.
Y, además, en cuestión de cuidadores hay que trabajar con perspectiva de género porque como ha quedado claro en la mesa redonda, la amplia mayoría son mujeres. “Tenemos muy arraigado que las mujeres tenemos que cuidar. Estamos en una generación sándwich, primero cuidabas de tus hijos y luego cuidas de tus mayores. Debemos ayudar a estas mujeres, no vale con decirles ‘tienes que cuidarte’”, ha apuntado Ventosa.
Lidia Soria, directora de Enfermería en HLA Universitario Inmaculada (Granada), ha asegurado que como cuidadora muchas veces ha echado de menos que le preguntasen. “A veces ponemos el foco en el paciente y dejamos a ese cuidador principal de lado, que, además, sabe todo sobre ese paciente mayor. Cuando hay un cuidador siempre hay alguien detrás que tiene una hisotria”, ha recalcado Soria.

Meritxell Sastre, delegada de la Aeesme en Cataluña, durante su intervención ha hablado de un cambio de paradigma en la sanidad: “Debemos reflexionar el cambio de paradigma. La población está cambiando y las enfermeras tenemos que empezar a hacer las cosas diferentes. Debemos trabajar con una doble mirada, una mirada más a corto plazo y a la vez una más a largo plazo para poder transformar y cambiar las cosas. Debemos empoderarnos como enfermeras”.
Y para finalizar ha querido concluir diciendo que “hay que poner una enfermera en nuestras vidas e incorporarlas en todos los ámbitos de salud”.
Desde el Hospital de Gran Canaria Doctor Negrín, la subdirectora de Enfermería, Leticia Benítez, ha explicado que, con respecto este tema, en su territorio tienen un enorme problema. “En 10 años hemos envejecido más de un 40%. Así como en España en general uno de cada 12 personas tiene ansiedad, en Canarias son 1 de cada seis personas mayores las que lo sufren. Necesitamos que el sistema esté preparado para atendernos”, ha puntualizado.