EUROPA PRESS.-  Un total de 44 profesionales sanitarios del Hospital Clínic y el Hospital de Sant Joan de Déu de Barcelona prestarán atención durante seis meses a refugiados en cinco campos en el norte de Grecia, donde se integrarán en el trabajo de la ONG Woman and Health Alliance (Waha), ha explicado este viernes en rueda de prensa el consejero de Salud, Toni Comín, que coordina la iniciativa junto a la Conselleria de Asuntos Exteriores.

El proyecto quiere responder a la situación de emergencia social que viven más de 57.000 personas en campos de refugiados en el país heleno –entre el 40% y el 50% del total son niños–, y donde proliferan enfermedades contagiosas e infecciosas como consecuencia de la acumulación de personas en «condiciones higiénicas y de salubridad complicadas», ha alertado la cooperante Meritxell Cascan. Con el objetivo de atender a alrededor de 12.000 personas, el proyecto contará en todo momento con un equipo de seis profesionales en el terreno, en el que pasarán por turnos de entre tres y cuatro semanas los 44 participantes –32 del Clínic y 12 de Sant Joan de Déu–.

También iniciará este lunes una campaña para recaudar fondos para esta actuación, que los centros han calculado que costará 238.000 euros –150.000 para el Clínic y 88.000 para Sant Joan de Déu–, y que permitirá a la ciudadanía y al personal de los centros colaborar con donaciones voluntarias y con la compra de chapas que apoyan el proyecto. Los profesionales contarán con un permiso retribuido durante su estancia, después del que podrán realizar también sus vacaciones, y la ONG proporcionará el alojamiento y dietas, mientras que los centros se encargarán de los gastos de desplazamiento –y los que no pueda cubrir la entidad–, con el fondo social con el que cuentan y con lo recaudado en la campaña.

La actuación incluirá un registro sanitario de las personas, con una atención de forma urgente a los niños que se detecten en situación vulnerable y a los enfermos crónicos, y quieren iniciar también un plan de vacunación, ante el hecho de que se interrumpieron las vacunas en Siria al iniciarse la guerra, ha manifestado la médico y cooperante Vicky Fumadó. Ha añadido que, al lado de la atención a las enfermedades infecciosas –en muchos casos de piel, a raíz de insectos que pican por las noches–, y a necesidades de obstetricia, es de gran importancia asistir también a la salud mental, ante la situación traumática de estas personas.

Una intervención global es absolutamente necesaria, ha destacado Fumadó: «Éstos niños son el futuro y estamos perdiendo una generación», la que ha perdido la guerra, pero también la siguiente.

Iniciativa de los profesionales

El director del Hospital Clínic, Josep M. Campistrol, ha subrayado que el proyecto ha salido en respuesta a la iniciativa propia de los profesionales de medicina y enfermería, a los que se ha respondido con esta coordinación, con el «compromiso absoluto» de ambos. El titular del Hospital Sant Joan de Déu ha añadido: «Nos teníamos que movilizar de forma más activa» por la excepcionaldad de la situación, tras detectar las necesidades sanitarias de estos campos, donde faltan también pediatras y atención maternoinfantil.

El director general de Cooperación al Desarrollo, Manel Vila, ha destacado que la acción se ha coordinado desde el primer momento con autoridades griegas –ha asitsido al acto el cónsul de Grecia en Barcelona, Fernando Turró–, y ha destacado que la acción solidaria se alinea con la manera en la que la sociedad catalana «se ha volcado» para ayudar en las recientes crisis humanitarias.

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