El Hospital de Guadarrama (Madrid) ha recibido la certificación UNE 179003 de Gestión de Riesgos para la Seguridad del Paciente en toda su actividad hospitalaria, coincidiendo con el 92 aniversario del centro y la incorporación del nuevo mobiliario clínico con camas de última generación

El centro público ha obtenido la certificación que acredita que el hospital dispone de un sistema estructurado para identificar, evaluar y controlar los riesgos asociados a la atención sanitaria, fomentando la cultura de seguridad transversal en toda la organización. Se convierte así, en un referente nacional al obtener esta acreditación para la totalidad de su actividad hospitalaria.

Este logro es fruto del trabajo de todos los servicios y profesionales del hospital, que han impulsado la mejora continua, la detección precoz de riesgos, el análisis de incidentes y la implantación de medidas orientadas a ofrecer una atención cada vez más segura y de mayor calidad.

Para la directora gerente del centro, Rosa Mª Salazar, “esta certificación es el resultado de muchos años de trabajo para consolidar una auténtica cultura de seguridad en el hospital. De un trabajo muy riguroso y coherente; y del compromiso y del buen hacer de todos los profesionales que se implican a diario en la identificación de riesgos, en el aprendizaje continuo y la mejora constante de los procesos asistenciales. Nuestro objetivo es garantizar que cada paciente reciba una atención cada vez más segura, eficaz y centrada en sus necesidades”.

Renovación de su equipamiento asistencial

El Hospital Asociado Universitario Guadarrama trabaja siguiendo la senda marcada en las líneas del Plan Estratégico, cabe destacar, que esto ha permitido avanzar en la orientación como Organización centrada en el paciente, estableciendo su propuesta de valor, así como en materia de experiencia del trabajador, que sin duda son los dos pilares del centro público sanitario.

En este sentido y apostando por la innovación y humanización de la asistencia, el hospital ha incorporado nuevas camas equipadas con sistemas avanzados que mejoran los cuidados de los pacientes y facilitan la labor de los profesionales.

Entre sus principales prestaciones destaca la posibilidad de realizar cambios posturales de forma más segura gracias a su sistema de basculación, así como un ajuste autónomo de la postura corporal mediante mandos integrados. Además, incorpora sistemas de aire alternante destinados a la prevención de lesiones por presión en pacientes con movilidad reducida.

Las nuevas camas también facilitan la sedestación y el control postural, aspectos relevantes para prevenir complicaciones asociadas a la inmovilidad prolongada y favorecer la recuperación funcional de los pacientes, lo que conlleva a un importante avance en materia de prevención de riesgos laborales, al facilitar tareas como el aseo, las movilizaciones y los cambios posturales, reduciendo la carga física de los profesionales.

Para la directora de Enfermería, Laura Martín, “la incorporación de estas nuevas camas nos permiten ofrecer unos cuidados más personalizados, favorecer la autonomía del paciente y garantizar un entorno más seguro y confortable durante el proceso de recuperación en el hospital”.