En los cuidados de personas con VIH, las enfermeras son una figura clave. Hoy en día, la esperanza de vida de las personas con VIH recién diagnosticadas es similar a la de la población general. A pesar de los avances en los tratamientos y de la mejora de los cuidados de estas personas, la atención de esta enfermedad debe evolucionar. Es aquí donde las enfermeras juegan un papel fundamental.
Para contribuir a la evolución de estos cuidados, el Grupo de Enfermería Experta en VIH (Geevih) y Seisida ha desarrollado una guía, que bajo el nombre de «Recomendaciones de práctica en cuidados de enfermería para pacientes con VIH y principales claves para su implementación», se presenta como un documento de información clave para instaurar un modelo de atención que priorice la calidad, seguridad, dignidad y respeto de las personas con VIH.
El desarrollo de esta guía ha contado con el aval del Grupo de Estudio del Sida de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (GeSIDA-SEIMC), el soporte de SIHealth y el apoyo de ViiV Healthcare, una compañía especializada en el manejo del VIH. El objetivo principal es facilitar herramientas prácticas que ayuden y empoderen al colectivo enfermero que cuidan a personas con VIH a gestionar adecuadamente la complejidad de estos cuidados.
Esta guía no solo pretende trasladar de forma práctica el conocimiento adquirido hasta el momento, sino que también simboliza una invitación a que cada enfermera se convierta en protagonista del cambio de los cuidados de estas personas. El documento pone en valor la importancia de una atención personalizada que contemple las diferencias en la evolución clínica y las circunstancias personales de cada paciente. Es una herramienta que facilita la labor enfermera y fomenta la colaboración interprofesional, para optimizar los recursos y mejorar los resultados en salud. «Los cuidados que presta la enfermería no son solo una práctica técnica, es una oportunidad para marcar la diferencia en la vida de quienes enfrentan esta condición«, explican los autores de la guía.
Prevención, promoción de la salud y autocuidado
En total en España se estima que viven alrededor de 15.000 personas con VIH, y alrededor del 90% de las que están diagnosticadas y tratadas han alcanzado carga viral suprimida, lo que indica que su carga viral es indetectable y no transmiten el virus a otras personas. Los cuidados y tratamientos de estas personas han evolucionado desde un enfoque reactivo y clínico hacia una visión mucho más integral y holística, donde las enfermeras juegan un papel relevante. Este colectivo no solo trabaja la adherencia al tratamiento, sino que también promueven la prevención, la promoción de la salud y el autocuidado. “Esta mirada permite detectar precozmente comorbilidades, disminuir riesgos asociados y asegurar la continuidad asistencial. Gracias a su cercanía con el paciente, las enfermeras están en una posición estratégica para ofrecer educación sanitaria, evaluar el impacto emocional del diagnóstico y facilitar el acceso a recursos sociales y comunitarios. Su presencia es, por tanto, esencial para garantizar una atención verdaderamente centrada en la persona y en su salud a largo plazo”, explica Margarita Ramírez, enfermera experta en VIH de la Unidad de enfermedades infecciosas del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid, y una de las autoras de la guía.
“Esta guía responde a una necesidad urgente: ofrecer una atención enfermera más homogénea, personalizada y basada en evidencia para las personas con VIH. Gracias a herramientas de estratificación por perfil y complejidad, se puede ajustar la “dosis de cuidado enfermero” según las necesidades específicas de cada paciente”, asegura Emma Fernández, enfermera de práctica avanzada de la Unidad de VIH del Hospital Clínic de Barcelona y otra de las autoras de la guía.
Visibilizar el valor de los cuidados enfermeros
Esta guía además constituye una herramienta de referencia para las propias enfermeras y sirve para visibilizar el valor de los cuidados enfermeros en la mejora y pronóstico de las personas con VIH. «Esta guía permite visibilizar el valor de los cuidados enfermeros en la mejora de la calidad de vida y resultados en salud a largo plazo, empoderando a las profesionales y dándoles un espacio reconocido dentro del equipo interdisciplinar. No menos importante, esta iniciativa potencia la colaboración real entre enfermeras de diferentes ámbitos del VIH/ITS en todo el territorio nacional, fomentando sinergias y liderazgo profesional compartido”, indica Jordi Puig, enfermero y coordinador de ensayos clínicos de la Fundació Lluita Contra les Infeccions, del Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona (Barcelona).
Los autores consideran que el documento constituye una herramienta de referencia “tanto para enfermeras con trayectoria como a aquellas que se incorporan por primera vez al ámbito del VIH. Actúa como un marco de máximos que permite identificar qué se está haciendo, cómo se hace y cómo puede mejorarse. Además, proporciona un análisis estructurado por perfil de paciente, acompañado de intervenciones concretas y prácticas validadas en contextos reales. Este enfoque permite una revisión crítica de la práctica clínica, facilita la autoevaluación profesional y promueve la mejora continua en la atención enfermera”, concluye Puig.