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Un Comentario

  1. 1

    Lucia de yago

    ¿Sabrá la OMS ésto que nos Ocurre?

    2020. La OMS dedica el año que empieza a las enfermeras y matronas del mundo. Reconocimiento internacional a lo que cientos de miles de profesionales hacemos a diario en nuestras localidades, sin mayor pretensión, a veces, que dar lo mejor de nosotras mismas a una población que en la mayoría de las ocasiones no tiene a quien recurrir ni con quien aliviar tanto sufrimiento.
    En este contexto de celebración y homenaje tan merecido y necesario, tienen lugar para las profesionales muchos sinsentidos administrativos y legales, donde internacionalmente se nos ensalza y encumbra, a nivel nacional y autonómico se nos denosta, aparta y desampara. Si, hago alusión a la tan ansiada implantación de las especialidades de enfermería en nuestro país, logro perseguido por asociaciones, administración y profesionales que ven hecho realidad un deseo de dignificación y reconocimiento. Entre tanto objetivo conseguido, una soledad imperiosa se impone. Un numeroso grupo de profesionales que en su momento no pudieron acceder a la vía excepcional para el reconocimiento de la especialización, y que reuniendo criterios de especialista según el Real Decreto 450/2005 de 22 abril de las Especialidades de Enfermería, y que estando desarrollando las funciones de enfermera especialista en las áreas específicas, se quedan solas esperando que la ley de ordenación del profesional Ley 44/2003, LOPS se aplique. Según la cual, se deberían haber garantizado los medios institucionales para que todos los profesionales pudieran acceder de manera progresiva a esa especialización, plasmada en un diploma acreditativo.
    Cientos de horas de experiencia y formación para dar unos cuidados de calidad que ahora se niegan y cuestionan, que han sido puestos a disposición de lo que verdaderamente nos mueve, los pacientes. Quince años ininterrumpidos trabajando por y para la salud mental en mi población, otros tantos años de trabajo en otros ámbitos de la enfermería. Tras tanta dedicación y experiencia, discencia, docencia, formación de otros profesionales, participación en comisiones, acreditación por la agencia de calidad del Servicio Andaluz de Aalud, así como construcción de las tan admiradas y temidas Unidades de Gestión Clínica etc. En estos momentos profesionales más cualificados que yo y yo misma, no gozan ni siquiera del respeto de los propios compañeros con los que han crecido profesional y humanamente, e incluso han formado. Pero puedo explicarme mejor, administración, colegios profesionales, asociaciones, algunos sindicatos, cargos intermedios, no quieren acordarse de que estamos aquí desde hace décadas. Es real, se nos niega, y si fuera posible se nos quitaría de la escena asistencial para así poder ocupar los puestos que ahora ocupamos.
    ¿Sabra la OMS esto que nos ocurre? ¿Podria la OMS ocuparse de darnos nuestro lugar mientras nuestros representantes oficiales no pueden dárnoslo?
    Cuantas preguntas, cuanto agravio comparativo, cuanta desigualdad, En este contexto de celebración y homenaje, un sabor agridulce nos ocupa mientras se nos intenta apartar de aquello que sabemos hacer bien, negando nuestra experiencia y compromiso.
    Gracias a todos aquellos que saben que la plataforma EESTO lucha por algo que es legítimo, gracias a aquellos que están haciendo llegar a la OMS que siendo enfermeras con experiencia y capacitación no quieren reconocernos ni acompañarnos en esta tarea que realizamos mientras cuidamos de nuestros pacientes. La tarea es buscar una vía justa por la que se reconozca que estamos aquí, trabajando de manera especializada, y que aquí estaremos. Gracias.

    F.M.R.
    Plataforma Nacional EESTO

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