La Comunidad de Madrid ha celebrado una jornada por el Día Internacional de las Enfermeras, en la que se ha puesto en valor la importancia de apoyar y apostar por las enfermeras y enfermeros para que el Sistema Nacional de Salud continúe funcionando y sosteniéndose.  Bajo el lema ‘El cuidado como generador de valor en salud’, la II Jornada Sermas Cuidados, se ha hecho un homenaje a las enfermeras madrileñas, que trabajan día y noche para que la salud de la población esté en el centro.

“Es importante utilizar este día también para reivindicar, que históricamente siempre son las mismas reivindicaciones. Debemos luchar por conseguir una mayor inversión en enfermeras, que las enfermeras estén en la toma de decisión política, que estemos en puestos de gestión de alto nivel y no se nos coarte la posibilidad de ser coordinadores de centros de Atención Primaria y que se nos reconozca más en la parte científica, ha pedido Diego Ayuso, secretario general del Consejo General de Enfermería.

En esta misma línea se ha mostrado Jorge Andrada, presidente del Colegio de Enfermería de Madrid, que ha puesto de manifiesto que “el 12 de mayo no es solo una fecha simbólica, sino una oportunidad para visibilizar el trabajo y también un momento de reflexión, compromiso y reivindicación”. “Hablar de cuidados es hablar del eje vertebrador de la asistencia sanitaria y, sin embargo, durante demasiado tiempo los cuidados han sido considerados un elemento secundario cuando en realidad son un pilar estratégico. Hoy mas que nunca necesitamos reforzar ese enfoque”, ha puntualizado.

Asimismo, Andrada ha subrayado que “las enfermeras y enfermeros todavía seguimos encontrando barreras que limitan el desarrollo pleno de nuestras competencias”.

Desde el colegio madrileño, Mar Rocha, directora adjunta a la presidencia del Colegio de Enfermería de Madrid, ha destacado que “sin enfermeras líderes no va a haber cuidados de calidad ni seguridad para los pacientes”. “Es imprescindible tener enfermeras que lideren la salud del presente y el futuro. Las enfermeras estamos, vemos antes que nadie, actuamos antes que nadie y eso es fundamental para la prevención y la promoción de la salud de la ciudadanía madrileña”, ha asegurado.

Por su parte, Elena Fernández, gerente de Cuidados del Servicio Madrileño de Salud, ha expresado que es importante hacernos visibles y recordar a la sociedad que sin cuidados no hay sistema sanitario posible. “Estas jornadas nacen para reflexionar sobre el lugar que ocupan hoy los cuidados en el sistema sanitario. El cuidado, cuando está bien planificado, tiene un impacto incuestionable. Poner a la persona en el centro ha formado siempre parte de la práctica enfermera”, ha asegurado la gerente de Cuidados.  

En la inauguración, Laura Gutiérrez, viceconsejera de Sanidad de la Comunidad ha recordado que “sin cuidados no hay salud”. “Contar con una enfermería cada día más fuerte e influyente es imprescindible para seguir avanzando. Quiero daros las gracias por vuestra labor, por vuestro día a día, por vuestra entrega. El sistema madrileño de salud hoy es mejor porque existe una enfermería capaz. Vamos a seguir trabajando para favorecer vuestro liderazgo y conseguir que el cuidado asistencial ocupe el centro de la atención sanitaria”, ha destacado.

Mesa debate

‘El cuidado como generador de valor en salud’ ha sido el nombre de la mesa redonda que ha abordado qué significa el valor del cuidado, cómo se genera el valor del cuidado y cómo se hace visible y se sostiene.

Mª Andion Goñi, directora de Enfermería del Hospital 12 de Octubre, ha sido la encargada de moderar el coloquio, que ha desgranado estos tres puntos con diferentes personalidades.

“El valor empieza en lo que reconoce el paciente, acompañamiento, practica, decisiones…”, ha remarcado Goñi.

Manuel Ibáñez, paciente experto, ha valorado mucho el tener un trato personalizado. “Queremos que la persona que tenemos en frente nos transmita confianza y seguridad. El valor principal es el compromiso de ese profesional para hacernos sentir bien”, ha resaltado.

Arantxa Jiménez, enfermera del Servicio de Cardiología del Hospital Fundación Alcorcón, también ha recalcado la importancia del apoyo emocional en cada una de las fases: “Si no tenemos contemplado ese apoyo emocional en todas las fases que atraviesa cada persona nos faltaría una parte fundamental para conseguir el bienestar”.

En este sentido se ha mostrado también Carolina Vega, subdirectora de Enfermería del Hospital de Getafe, que ha asegurado que tenemos que “entender el valor como un marco de trabajo, tenemos q ir hacia la mejora del resultado del paciente, de la experiencia, cuidar a nuestros pacientes, ser equitativos con todos los pacientes y tener un sistema sostenible”. “Propongo cuatro pilares para conseguir este modelo, lo primero el liderazgo, luego estandarizar los procesos con los que trabajamos, apoyarnos en la continuidad asistencial y demostrar y medir lo que realmente importa”, ha explicado.

Por su parte, Alejandro Lendínez, director gerente del Hospital Virgen de La Poveda, ha considerado que es necesario trabajar como ver lo que se hace bien, trabajar y buscar la forma de que todo vaya bien. “Invertir en enfermeras y aplicar ingeniería creativa da mejor sostenibilidad al sistema, mayor equidad. Invertir en enfermeras nos ahorra muchos problemas a diario”, ha destacado.

Premios

Al finalizar la jornada, se han entregado los premios ‘Sermas cuidados 2026’, que ha reconocido el trabajo asistencial y de investigación de varias enfermeras de la Comunidad de Madrid.

‘RespiraIA: ecosistema digital enfermrro para hacer visible el razonamiento clínico en asma mal controlado’, de Elena Fariñas, enfermera del Hospital Clínico San Carlos, ha logrado el premio a mejor trabajo fin de máster.

“Nace de una reflexión sencilla: ‘¿Qué se puede hacer hoy en día con las herramientas de las que disponemos para visibilizar el cuidado?’ Lo importante para cuidar bien es observar bien y registrar bien. En la era de los datos y la IA lo ideal es mirar con datos y cuidar con sentido”, ha explicado sobre su trabajo.

‘Expectativas y experiencia real vivida en hospitalización domiciliaria en niños con patología aguda: estudio cuasi-experimental’, de Paula Inchusta, enfermera del Hospital Niño Jesús, ha sido reconocida como mejor trabajo fin de residencia.

“La mayoría aceptó esta hospitalización por la comodidad, por la salud de su hijo y por la conciliación laboral. Fue muy valorado el bienestar psicológico del paciente y también el físico. Este programa en pacientes agudos es una alternativa eficaz que cumple con las expectativas de las familias y los usuarios identifican mejoras tanto físicas como psicológicas”, ha contado.

Nuria Alcolea, enfermera del Centro de Salud Sector 3, ha sido la mejor tesis doctoral con el trabajo ‘Efectividad de la implementación de un plan de cuidados estandarizado para reducir el miedo a caer y la incidencia de caídas en personas mayores que viven en la comunidad’.

“El miedo a caer es un problema importante en las personas mayores, la educación grupal enfermera fue efectiva y puede ser reproductiva gracias a la metodología enfermera. Ya está disponible esta escala en nuestro entorno de AP Madrid. La enfermería basada en la evidencia puede ayudar a las personas a mejorar su salud”, ha concluido.

En cuanto a las iniciativas asistenciales, los galardonados han sido:

El primer premio ha sido para Carmen Molina, enfermera del Niño Jesús, por ‘La enfermera del siglo XXI en un hospital del siglo XIX. cuidar sin paredes: el hospital que sale a buscar a sus pacientes’.

“Tenemos la percepción de las familias y se sienten acompañadas, comprendidas y seguras. Queremos conseguir que la experiencia familiar siga siendo buena o mejor si es mejorable y una evaluación continua de lo que nos reportan las familias. Sabemos que escuchar mejora el cuidado, no lo retrasa, que adaptarnos a la realidad de la familia no resta seguridad, sino que la aumenta, y que acompañar durante todo el proceso deja de vivirse como un salto al vacío”, puntualiza Molina, que ha presentado tres proyectos que han puesto en marcha en este sentido. Así, ha recordado que la enfermería lidera, decide, capacita y mide, asumiendo una autonomía propia que genera valor real en salud.

El segundo premio se lo ha llevado Margarita Calso, enfermera del Hospital La Paz, por ‘Análisis del impacto de la implementación del modelo de enfermera gestora de casos oncológicos’

“Los pacientes dicen que sienten coordinación entre quienes los atienden. Además, la sostenibilidad económica también hemos conseguido demostrarla. Mejora la experiencia del paciente y la calidad de vida, reduce el tiempo de diagnóstico, tratamiento y reingresos, fortalece el trabajo interdisciplinar, ningún paciente se queda fuera del sistema por razones no clínicas. Demuestra que cuando se confía en las enfermeras y se les permite liderar los resultados llegan para los pacientes, para los profesionales y para el sistema”, apunta Calso.

Por último, el tercer premio ha sido para Irene Núñez, enfermera del Hospital 12 de Octubre, por ‘Impacto del procedimiento doloroso y la madurez gestacional en la respuesta al dolor neonatal y concordancia evaluativa del personal clínico. estudio multicéntrico’.