ÁNGEL M. GREGORIS.- Irene Montes nació en Sevilla, tiene 26 años y es la enfermera que ha acompañado al equipo de Juego de Tronos durante su periplo por España para grabar partes de la sexta y séptima temporada de la serie. Recién acabada la carrera, una persona allegada le propuso trabajar como enfermera en la serie porque buscaban a alguien que estuviese en todo momento con ellos para poder atender cualquier percance que sucediese durante el montaje y desmontaje de los escenarios, el traslado del personal y el rodaje de la ficción. Dispuesta a vivir una de las experiencias más enriquecedoras de su trayectoria, no lo dudó y fue a hacer una entrevista con el jefe de producción. Lo tuvieron claro desde el principio, era ella la elegida, tenía el nivel de inglés adecuado y muchas ganas de colaborar y formar parte de la gran familia de la que es, probablemente, la producción audiovisual para televisión más importante de las últimas décadas.
“Al principio alucinaba un poco porque estás 12 hora al día con ellos y cuando tienes libre te encuentras sola en una ciudad que no es la tuya y acabas saliendo con el resto de compañeros. Estábamos muy unidos y a mí me trataron genial desde el primer momento. Se establece un vínculo muy bonito porque entiendes su profesión, ves que hay una jerarquía brutal en este mundo y conoces literalmente de qué pie cojea cada uno y así adaptas los cuidados a cada persona”, afirma Irene.
Tras muchas semanas rodeada del espíritu de Juego de Tronos, la enfermera guarda miles de recuerdos y anécdotas acontecidos en esos días. Entre ellos, cuenta con especial predilección lo que le ocurrió el primer día de rodaje con una de las actrices principales. “Yo entraba a trabajar a las 7 de la mañana y a las 5:45 me llama un señor hablándome en inglés supernervioso. Al principio no me enteraba de nada, pero entendí que quería que fuese al lugar donde se preparan los actores. Llegué y una de las actrices tenía muchas molestias de espalda. Aunque le había atendido un fisioterapeuta y un médico de urgencias seguía doliéndole, así que le palpé y vi que tenía una contractura, le hice un masajito y practiqué con ella algunos estiramientos”, cuenta la enfermera. Gracias a este momento, se ganó la confianza de la actriz y de todo su equipo. “Ella tiene a su cargo mucha gente y siempre que me veía me decía que era yo la que le había curado con los estiramientos, por lo que todo su equipo me cogió muchísimo cariño en los primeros días. Es cierto que a raíz de ese momento fue todo mucho más fácil porque confiaban de mí”, resalta.
Gerona, Canet de Mar (Barcelona), Bardenas Reales (Navarra), Castillo de Zafra (Teruel), Peñíscola y Almería fueron los escenarios de grabación de su primera experiencia como enfermera del equipo español de la serie en 2015 (grabación de la sexta temporada). Su trabajo y dedicación hicieron que en 2016 (grabación de la séptima temporada) volviesen a contar con ella. Esta vez, con la experiencia que te da conocer la situación de antemano, Irene ha recorrido con ellos los escenarios del País Vasco, Sevilla, Córdoba y Cáceres por los que han pasado.

Irene Montes (segunda por la derecha) en Gerona con un enfermero y médico de apoyo para figuración y el responsable de prevención de riesgos laborales durante la sexta temporada.
“La gestión del material era mía. Dependiendo del número de figurantes y de la peligrosidad de las escenas que se iban a rodar yo no era quien decía el personal que teníamos que tener, pero sí que hablaba con producción para ver que previsiones de emergencias había. En casi todos los sets de rodaje había enfermeras locales trabajando y yo me encargaba de darles la bienvenida y de organizar dónde tenía que estar el personal”, resalta Irene.
La enfermera comenta que, a pesar de la jerarquía, ella tenía la tranquilidad de decir o pedir lo que fuese a quien fuese siempre desde su humildad y respeto con todo el mundo. “Con los actores he coincidido, pero a ellos hay que dejarles su espacio. Cuando me han necesitado me han llamado. Por ejemplo, uno de los protagonistas tuvo un dolor de garganta y tuve que ir a ayudarle y en la séptima temporada una de ellas sufrió grandes dolores de barriga porque lleva una alimentación superestricta”.
Trato con los actores
Entre otros, Irene se ha codeado durante esas semanas con Emilia Clarke (Daenerys Targaryen), Kit Harington (Jon Snow), Maisie Williams (Arya Stark), Lena Headey (Cersei Lannister), Nicolaj Coster-Waldau (Jaime Lannister) y Peter Dinklage (Tyrion Lannister). Aparte del trato con los actores, son muchas personas las que trabajan diariamente para que todo lo que luego se ve en las pantallas quede perfecto. El montaje y las grabaciones de más riesgo son las que pueden traer consigo accidentes desafortunados. “No ha pasado nada grave, pero sí he tenido que atender, por ejemplo, un pisotón de un caballo o a especialistas que se han caído de mala manera, aunque ellos están hechos de otra pasta”, subraya. También explica que, en una de las localizaciones, como se iba a grabar algo muy peligroso, tuvieron que coordinarse con el centro de Emergencias e incluso trasladar dos uvis móviles hasta la zona por si pasaba algo. Su trabajo, muchas veces en la sombra, ha hecho que su nombre se merezca un hueco en los créditos finales de la serie. Mérito logrado gracias a su entrega por y para el equipo de la producción.
Su participación en Juego de Tronos le ha abierto muchas puertas en el mundo de la ficción y se podría decir que Irene se ha hecho experta en series de televisión porque ha trabajado como
enfermera también en Emerald City, Berlin Station y Bounty Hounter. Irene reconoce que con este mundo tiene un poco de amor-odio. “La vida social que consigues en este tiempo es insuperable. Es precioso estar en un equipo de 200 personas y ver que todos trabajamos para el mismo fin. Si tienes cualquier problema, todo el mundo va a intentar ayudarte. Conocí gente impresionante, que ha estado en proyectos internacionales, con ganas de disfrutar de la vida y que les apasiona su trabajo”, manifiesta.
HBO (productora de la serie) ya ha confirmado que volverá a rodar en España su octava y última temporada. Irene espera y desea ser de nuevo la enfermera de referencia en esta próxima aventura de la serie y admite que le encantaría que le llamasen también para estar en Black Mirror.


