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8 Comentarios

  1. 6

    Manuel

    Tenemos que ser consecuente en nuestra lucha y el colectivo de la Enfermeria, debemos llevar nuestras inquietudes a todos los ciudadanos y hacerles ver que votar al PP, es perder calidad y derechos de toda la poblacion, siendo los mas afectados los pacientes. Debemos de limitarnos hacer lo que por el Decreto nos corresponde y no hacer ninguna actuacion enfermera sin instrucciones medicas y si se paraliza el Sistema Sanitario, tiene nombre y apellidos los responsables.

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  2. 5

    ana

    Pero si es por eso , el colectivo enfermero y sus familias es cuatro o diez veces mayor .
    Mas bien yo creo que este reconocimiento en el fondo es muy peligroso y ejercen la presion adecuada para que no se apruebe y nosotros les reafirmamos no avisando cada vez que administramos ……….

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  3. 4

    Maria León

    El futuro de una asistencia sanitaria de calidad ha de pasar por el reconocimiento de la profesión enfermera y por el desarrollo de sus competencias, una vez superados prejuicios añejos e intereses de colectivos concretos. Los intereses políticos cambian pero las resistencias de los facultativos a reconocer nuestro avance permanecerá como problema de fondo.

    La altura de un político, como la de un líder, se mide por su altura de miras y no es inteligente alimentar la división y la injusticia a favor de una parte, ni tampoco ético. Repiten en sus discursos palabras como «reconocimiento profesional» «adecuación a las nuevas realidades» y luego se van por el camino tradicional, el más corto, el que no nos lleva a progresar.

    El reto de la atención a la cronicidad, en una población cada vez más envejecida no podrá llevarse a cabo sin una gestión de cuidados diferente, donde la Enfermería asuma el liderazgo. No nos falta preparación ni valor, sino oportunidades para demostrarlo y sabemos pedirle a los que hoy tienen «poder» que lo tengan en cuenta, que se lo dimos con los votos para defender también nuestros intereses.

    Espero que el papel de la Enfermería en las nuevas Unidades de Gestión Clínica, previstas ya en la Comunidad de Madrid, sea defendido esta vez con justicia. La atención de las necesidades de Salud de nuestros pacientes requiere un enfoque multidisciplinar desde un modelo de gestión moderno, sin «feudalismos» ni jerarquías. Este sería el cauce natural de una gestión de altura, capaz de armonizar las fortalezas y recursos para conseguir un proyecto común, de envergadura.

    Es posible sin embargo, que se nos pretenda distraer con el enfado por la maniobra de la prescripción, mientras nos la juegan de nuevo con el diseño de las UGC. Hay antecedentes.
    Pero también es posible que se descubra que el modelo de Sanidad Pública que se pretende defender no es tan público, en tanto que los intereses privados del Colectivo médico en su gestión son la verdadera razón de sus mareas. No les tenemos miedo, no estudiamos una carrera para prepararles el café y no estamos ciegos.

    Hay una más forma inteligente de hacer las cosas, que además es la única que garantiza un sistema de salud eficiente, porque nada hay oculto que no pueda llegar a descubrirse, porque la valentía, las palabras y los datos pueden estar al alcance de muchos.
    Respeten como se les respeta, la admiración es otra cosa.

    Señores facultativos:
    Caminemos juntos, nadie les ha pedido ir de la mano.

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  4. 3

    Maria León

    El futuro de una asistencia sanitaria de calidad ha de pasar por el reconocimiento de la profesión enfermera y por el desarrollo de sus competencias, una vez superados prejuicios añejos e intereses de colectivos concretos. Los intereses políticos cambian pero las resistencias de los facultativos a reconocer nuestro avance permanecerá como problema de fondo.

    La altura de un político, como la de un líder, se mide por su altura de miras y no es inteligente alimentar la división y la injusticia a favor de una parte, ni tampoco ético. Repiten en sus discursos palabras como «reconocimiento profesional» «adecuación a las nuevas realidades» y luego se van por el camino tradicional, el más corto, el que no nos lleva a progresar.

    El reto de la atención a la cronicidad, en una población cada vez más envejecida no podrá llevarse a cabo sin una gestión de cuidados diferente, donde la Enfermería asuma el liderazgo. No nos falta preparación ni valor, sino oportunidades para demostrarlo y sabemos pedirle a los que hoy tienen «poder» que lo tengan en cuenta, que se lo dimos con los votos para defender también nuestros intereses.

    Espero que el papel de la Enfermería en las nuevas Unidades de Gestión Clínica, previstas ya en la Comunidad de Madrid, sea defendido esta vez con justicia. La atención de las necesidades de Salud de nuestros pacientes requiere un enfoque multidisciplinar desde un modelo de gestión moderno, sin «feudalismos» ni jerarquías. Este sería el cauce natural de una gestión de altura, capaz de armonizar las fortalezas y recursos para conseguir un proyecto común, de envergadura.

    Es posible sin embargo, que se nos pretenda distraer con el enfado por la maniobra de la prescripción, mientras nos la juegan de nuevo con el diseño de las UGC. Hay antecedentes.
    Pero también es posible que se descubra que el modelo de Sanidad Pública que se pretende defender no es tan público, en tanto que los intereses privados del Colectivo médico en su gestión son la verdadera razón de sus mareas. No les tenemos miedo, no estudiamos una carrera para prepararles el café y no estamos ciegos.

    Hay una más forma inteligente de hacer las cosas, que además es la única que garantiza un sistema de salud eficiente, porque nada hay oculto que no pueda llegar a descubrirse, porque la valentía, las palabras y los datos pueden estar al alcance de muchos.
    Respeten como se les respeta, la admiración es otra cosa.

    Señores facultativos:
    Caminemos juntos, nadie les ha pedido ir de la mano.
    Empiecen por entender que no van solos en cubierta y que ya no están de moda las galeras.

    Atentamente, los señores y señoras enfermeros.

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  5. 2

    Antonio Luis

    Ahora vais y votais al PP …

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    1. 2.1

      Juan Ignacio

      Pues sí, le votare, porque lo otro es el caos. Creo que se pueden gestionar bien las cosas construyendo, más que destruyendo. La enfermería tiene mucho que decir y hacer y te recuerdo que se cazan mas moscas con miel que con hiel. En lo que nos atañe como enfermeros hay que ejercer presión y cosas como manifestaciones, trabajar a reglamento, etc. Si se paraliza la sanidad, te digo que a los dos dias se lo piensan y corrigen. Así que no debemos poner un analgesico, si dolor, pués, según la ley nosotros no podemos hacer diagnostico y yo no se si tiene dolor o está fingiendo. Asi que se le llama al médico aunque sean las tres de la mañana, para que diagnostique y paute el tipo de analgesico. Le tension cada equis tiempo. Pués se le llama cada equis tiempo y se le comunica las cifras de T/A,Una vacuna, yo no la pongo sino viene con una prescripción médica, las analiticas pautadas las va a pedir el médico, no nosotros. Cuando haya una cura, que venga el médico a valorarla, yo no soy quien para saber que producto utilizar para curar. Todo esto segu n la nueva ley. Cuando se tengan que poner los patines y no paren de correr y trabajar a destajo, veras como son ellos los primeros en reclamar que se cambie la ley, desfilando con su presidente del consejo al frente.
      Pero no por ello, dejo de valorar lo bueno que ha hecho el PP en general. En lo que atañe a nuestra profesión lo ha hecho fatal, pero creo que con las medidas de arriba y alguna más, se puede corregir esta desaguisado,

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  6. 1

    ANA FRANCISCA MEDINA RODRIGUEZ

    Ante unas elecciones cercanas, el PP no va a perder el importante bloque de electores de la profesión médica y sus familiares. ESE ES EL MOTIVO DE LA TRAICIÓN.

    No les interesamos ni nunca les hemos interesado; ni nos respetarán ni nunca nos han respetado.

    ADIOS PP, ya se les veía venir, pero además conmigo no cuenten

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    1. 1.1

      Luisa F. Iglesias

      Pues nosotros somos más, siempre y cuando estemos dispuestos de una vez a hacernos oír.

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