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3 Comentarios

  1. 3

    Iñigo

    A la profesión (Enfermería) con más personas les ignora la ministro de sanidad (médico), como siempre. Siempre nos pisan, luego nos temen. Se te ve el plumero sra. ministro. Desprecio olímpico se llama esta figura. Sra. ministro; esté atenta a la jugada.

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  2. 2

    Iñigo

    Absolutamente de acuerdo con el post anterior. Parece que los médicos, que no estudian asignatura alguna sobre gestión sanitaria, como la Enfermería, copen los puestos de gestión sanitaria. ¿Tendrán la ciencia infusa?. Una vez más se ha ninguneado a la Enfermería, y ahora con los socialistas. No hay arco ideológico que ampare la capacidad intelectual de las enfermeras/os. Recuerdo que la diferencia en cuanto a las notas de selectividad para acceder a ambas carreras tienen una brecha muy pequeña. ¿La prescripción?, ah, eso ya….. ,como dice Matías Prats en el anuncio del seguro. De mal en peor. ¿Para cuándo la huelga?

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  3. 1

    Isidoro Jiménez Rodríguez

    MÁS “GALENO-BOLEVARIANISMO” EN NUESTRA GESTIÓN SANITARIA
    Me pregunto si nuestra máxima autoridad a nivel sanitario se habrá informado que para acceder a ser enfermera o enfermero, ya desde hace algunos años, es necesario cursar un Grado Universitario. A buen seguro que sus enloquecidas aspiraciones políticas, junto a la camarilla de “correvidiles” que la rodean, no le dejan ver tal realidad. ¿Será consciente nuestra médica-ministra que entre los puestos principales de su gabinete, no hay ningún representante del principal colectivo sanitario, como es la Enfermería?. ¿Acaso duda que cualquier enfermera o enfermero sería un digno Secretario General de Sanidad?.
    Bien que se ha cuidado nuestra “galena-ministra” (ya veremos si realmente da la talla de Ministra de Sanidad) de armar un rompecabezas donde parecen estar representados los colectivos que pueden guardar, de una u otra forma, relación con el ámbito de la salud. A saber: un economista (subsecretario de su ministerio); una farmacéutica (directora del sistema nacional de salud y farmacia); una trabajadora social (secretaria de estado de servicios sociales); una abogada (directora general de infancia y familia) y un abogado (director de su gabinete); una psicóloga (directora general del instituto de mayores y seguridad social); y como no, un médico (secretario general de sanidad). Lo de poner en minúscula los cargos, aún sabiendo que es un error por mi parte, está hecho adrede.
    Mal empieza nuestra médica-ministra, al ignorar a las enfermeras y la labor que realizan. No está bien que comience ninguneando al colectivo más numeroso e implicado en la salud de nuestra sociedad. Sin duda que también nuestra “física-ministra” desconoce que las enfermeras son el colectivo sanitario mejor valorado.¡Para que se va a informar!
    Pero lejos de ofender la postura de nuestra principal autoridad sanitaria, hay que ver lo positivo de sus torpes primeros pasos. Resulta que ya nos ha descubierto la máscara que la cubre.
    Espero, por el bien de todos, que el cargo de ministra sea efímero. Acorde con la provisionalidad del gobierno que representa.
    Y finalmente, opino que es lamentable, como comenta la noticia anterior, que en el acto de toma de estos cargos se encontrasen nuestros representantes profesionales, a nivel colegial y sindical. Pero, ¡allá ellos!. Su presencia allí no podía ser más absurda e incongruente.

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