Madrid acogió el pasado viernes la proyección del documental “El destí de Panacea”, dentro de la 35 edición del Festival de Cine de Madrid, como forma de mostrar la realidad de las enfermeras en la gran pantalla. Consolidando así la presencia de la enfermería en espacios culturales de primer nivel. La cinta, dirigida por Iván Zahinos y con idea original de la enfermera Meritxel Gascán, pone el foco en la realidad cotidiana de las enfermeras, con una mirada íntima y poco habitual del mundo sanitario.
La obra, impulsada a partir de la experiencia real de profesionales durante la pandemia, se construye desde dentro de la profesión. Tal y como relata la enfermera de urgencias del hospital Clinic de Barcelona Meritxel Gascán, ideóloga de la película, el proyecto nace del blog que escribió durante la pandemia, que posteriormente se transformó en el libro “Diario de una enfermera de Barcelona”. Su intención era dar visibilidad a una labor que, pese a su relevancia, sigue siendo en gran medida desconocida para la sociedad. “Las enfermeras necesitábamos visibilidad”, explica Gascán.
Una mirada realista de la enfermería
El documental muestra el día a día de distintas enfermeras en ámbitos como urgencias, atención primaria o atención domiciliaria, evidenciando tanto la complejidad técnica como la carga emocional de la profesión. “Nos vamos a encontrar esa realidad dura de lo difícil que ha sido durante la pandemia”, subraya Gascán, destacando el esfuerzo y la fortaleza de un colectivo que sigue sosteniendo el sistema sanitario, aunque ya sea mucho menos visible. De hecho, “está protagonizado por enfermeras. Todas las personas que intervienen trabajan en la sanidad o son pacientes reales”, detalla la enfermera.
El rodaje, que se prolongó durante cuatro meses en distintos centros sanitarios, permitió captar no solo la actividad asistencial, sino también la dimensión personal de las profesionales. “Ha querido mostrar también lo que somos fuera de nuestro trabajo”, añade la enfermera, poniendo en valor una visión integral que trasciende el uniforme.
Visibilizar la profesión
El documental está producido por el de Col·legis d’Infermeres i Infermers de Catalunya y ha contado con la colaboración con el Colegio de Enfermeras y Enfermeros de Barcelona, con el objetivo de acercar la enfermería a la ciudadanía.
Así, el presidente del Colegio de Enfermeras de Barcelona, Borja Manzanares, destacó que el documental permite “dar a conocer el día a día” y esa “parte más íntima” de una profesión clave en el cuidado de la población. “Es una muy buena oportunidad para saber qué es lo que hacen las enfermeras, cómo viven su día a día y sobre todo, cómo se sienten en según qué momentos”, incidió Manzanares.
En la misma línea, Yolanda Garza, vicedecana del Consell de Col·legis d’Infermeres i Infermers de Catalunya, subraya que se trata de “una buenísima oportunidad para visibilizar todo lo que es la enfermería” y romper estereotipos aún arraigados en la sociedad. “Quizá también de despertar vocaciones en otras futuras enfermeras”.
Cuidar también a quienes cuidan
Uno de los aspectos más destacados de “El destí de Panacea” es su capacidad para mostrar la vulnerabilidad de las profesionales. Como recordó la enfermera de atención primaria Itziar Caballero, una de las enfermeras que aparecen en el documental, señala que la cinta aborda “la parte menos visible”, recordando que las enfermeras “también sufrimos, lloramos y tenemos derecho a estar tristes”. De hecho, la protagonista es Nerea Sanz, enfermera que durante la pandemia sufrió burn out.
Esta mirada invita a reflexionar sobre la necesidad de cuidar a quienes cuidan, en un contexto de alta exigencia asistencial y desgaste emocional. La propia Caballero reconoce que la experiencia de participar en el documental ha sido “única” y profundamente enriquecedora, tanto para las profesionales como para los pacientes implicados.
La enfermería, protagonista cultural
La proyección en el Festival de Cine de Madrid supone un paso más en la proyección social de la enfermería, situándola no solo como pilar del sistema sanitario, sino también como protagonista de relatos que conectan con la ciudadanía desde la emoción y la verdad.
“El destí de Panacea” se consolida, así como una herramienta de sensibilización que trasciende el ámbito sanitario, acercando la realidad de las enfermeras a nuevos públicos y reforzando el reconocimiento social de una profesión imprescindible.