El periódico La Razón ha acogido este miércoles el II Homenaje a la Enfermería “Cuidar la mente es cuidar la vida”, una jornada que ha reunido a los principales actores de la enfermería española para realizar una fotografía completa de la situación actual de la Enfermería de Salud Mental en España.
El homenaje, presidido por su Majestad la Reina, ha contado con una primera mesa de trabajo que, bajo el título de ‘La importancia de la salud mental en la sociedad actual. El papel de la enfermería’, ha reunido a siete representantes de los organismos y organizaciones más relevantes del panorama nacional enfermero para poner sobre la mesa las cuestiones pendientes de esta especialidad.

Natalia Rodríguez Novo, vicepresidenta I del Consejo General de Enfermería (CGE) ha abierto las intervenciones con un potente mensaje: “Hablar de salud mental es hablar de sufrimiento, pero también de acompañamiento. Es hablar de prevención, de escucha, de cuidados y de dignidad. Una dimensión de la salud olvidada, pero de la que hoy sabemos que no puede separarse del bienestar global de las personas”.
Ratios que ponen en riesgo la salud
La vicepresidenta I ha aprovechado la ocasión para recordar que España tiene una ratio de enfermera/paciente muy por debajo de la media Europa. Concretamente en nuestro país contamos con 6,49 enfermeras por cada 1000 habitantes, mientras que la media de la Unión Europea se eleva a 8,8. “Hablamos de una ratio indigna de un país desarrollado como el nuestro, que tiene consecuencias directas en la calidad asistencial”, ha asegurado.
Además, Rodríguez Novo ha comentado una idea, respecto al abordaje de los problemas de salud mental, que ha vertebrado el debate: “Curar es imprescindible, pero cuidar también”. De esta manera, ha recordado “que los sistemas sanitarios no pueden estar construidos sobre una visión parcial, ni con el predominio de un único colectivo profesional”. Asimismo, ha reivindicado el papel enfermero en “un sistema sanitario moderno”, ya que este “no se construye subordinando unas profesiones a otras, sino integrando todo su talento». «La Sanidad nos necesita a todos. Cada uno desde su competencia. Cada uno aportando valor”, ha hecho hincapié.
Mar Rocha, directora adjunta del Colegio Oficial de Enfermería de Madrid (Codem), ha querido remarcar en su intervención la importancia no solo de cuidar la salud mental de la población, sino también la de las enfermeras. La representante madrileña ha ejemplificado la situación rápidamente con datos demoledores. Según la información recopilada por el CGE entre 2021 y 2024, el 86,1% de las enfermeras españolas han sufrido un episodio de estrés, el 60% sufre insomnio y el 27% ha tenido episodios de depresión. Además, 9 de cada 10 enfermeras reconocen que la carga asistencial a la que se enfrentan repercute en su salud mental, y 6 de cada 10 se han planteado abandonar la profesión.
Cuidar a quienes cuidan
“El apoyo para cuidar la salud mental de nuestras profesionales no puede llegar cuando estamos agotadas. Tiene que ser antes. Si los entornos de trabajo no cuidan a las enfermeras, ¿cómo vamos a cuidar bien a la población?”, ha planteado. Asimismo, ha asegurado que los sistemas de salud no se pueden sostener a costa de la salud mental de sus profesionales. “Esto no se soluciona pidiendo más resiliencia a las enfermeras, necesitamos un cambio de modelo que nos proteja para cuidar a los ciudadanos”, ha resumido.

Carlos Aguilera, presidente de la Asociación Española de Enfermería de Salud Mental (Aesme), ha puesto el foco en el futuro para pensar en conjunto cómo deber ser la enfermería que encontremos dentro de 15 o 20 años. “La sociedad tiene que entender que la salud mental no empieza cuando aparece una enfermedad, sino mucho antes. Y las enfermeras tienen que estar más allá del hospital: en colegios, en domicilios, en las escuelas, en los barrios; en los lugares en los que realmente está la gente”, ha comentado. Para terminar, ha lanzando una potente cuestión a todos los asistentes: “Este debe ser el futuro. ¿Queremos esperar 15 años para llegar a él, o podemos empezar a construirlo desde hoy mismo?”.
Laura Villaseñor, presidenta del Sindicato de Enfermería SATSE, ha centrado su intervención en reivindicar la especialidad de Enfermería de Salud Mental, explicando que la sociedad “no conoce qué aporta una enfermera especialista en Salud Mental al sistema”. “Tenemos una asignatura pendiente porque es una gran desconocida y tiene una capacidad muy importante de detectar problemas antes de que ocurran, intervenir en crisis, acompañar a los pacientes e incluso hacer intervenciones comunitarias”, ha explicado la representante sindical, que asimismo ha puesto denunciado que “se forman miles de enfermeras especialistas y luego no se aprovecha su potencial dentro del Sistema Nacional de Salud”.
Sistemas de salud saturados
La coordinadora del Comité de Cuidados del Ministerio de Sanidad, Paloma Calleja, ha explicado a los asistentes que el modelo sanitario actual “no funciona”. “Nos hemos movido durante mucho tiempo en ese paradigma de fármaco y consulta médica, y por ello nos encontramos un sistema de salud sobrecargado”. De esta manera, ha reivindicado la necesidad de “ir a la raíz del problema” y convertir a las enfermeras en las protagonistas del abordaje de la salud mental, así como de otros campos como la cronicidad.
Por su parte Elena Fernández, gerente de Cuidados del Servicio Madrileño de Salud (Sermas), ha puesto el foco sobre las enfermeras gerentes y directivas, recordando que la voz de los cuidados solo llega “si las enfermeras están donde se toman las decisiones de salud”. “Es importante que las enfermeras tengamos oportunidades, que podamos, desde los puestos directivos, trasladas cuáles son las necesidades de enfermería y de la sociedad”, ha remarcado.
Para terminar, la jornada ha contado con la participación de la directora de Enfermería del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, María Jesús Bocos. Desde su experiencia en el día a día con pacientes tan complejos, ha querido destacar el papel que tiene la enfermera tanto en las dificultades como en los buenos momentos de los pacientes, siempre atravesados por dificultades en el cuidado de la salud mental. “Una lesión como las que tratamos nosotros te cambia la vida, y tanto los pacientes como las familias necesitan un acompañamiento y un abordaje de su salud mental. Las enfermeras somos el eje de la continuidad de la salud mental, y necesitamos que la sociedad sepa lo que hacemos”, ha concluido.