Ante la grave crisis humanitaria y de hambruna generalizada que vive la Franja de Gaza, el Consejo Internacional de Enfermeras ha realizado un llamamiento urgente a todos los gobiernos para que faciliten de inmediato el acceso humanitario y sin restricciones a la región. Así, el CIE hace un llamamiento de las enfermeras para garantizar el acceso humanitario sin restricciones en Gaza.
Tal y como señala el CIE en el un comunicado, los informes alarmantes sobre la la desnutrición severa generalizada, muertes prevenibles y el riesgo inminente de hambruna exigen una acción urgente. Así recuerdan que la Organización Mundial de la Salud también ha denunciado una “hambruna masiva” y un “aumento mortal de las muertes relacionadas con la malnutrición” causadas por el bloqueo de la ayuda, con una cuarta parte de la población de Gaza enfrentándose a condiciones similares a la hambruna, al menos tres cuartas partes mostrando niveles “de emergencia” o “catastróficos” de privación de alimentos, y el 95 % de los hogares sufriendo una grave escasez de agua.
Además, los civiles, especialmente las poblaciones vulnerables como los niños, los ancianos, las mujeres embarazadas y lactantes y las personas con enfermedades crónicas, carecen de acceso a suministros vitales, servicios de saneamiento e higiene, servicios básicos de salud, alimentos y agua potable. Los centros de distribución de alimentos se han convertido en lugares de ataques, con víctimas mortales y heridos en masa.
Riesgos para los profesionales sanitarios
Por su parte, los profesionales sanitarios y humanitarios se enfrentan a los mismos riesgos de inanición mientras continúan con sus esfuerzos para salvar vidas. La OMS informa de que muchos hospitales y centros de salud ya no están operativos o funcionan únicamente a una capacidad mínima debido a ataques, escasez de combustible y suministros, y restricciones en el acceso.
Desde el CIE recalcan la obligación imperativa que impone el Derecho Internacional Humanitario (DIH) de garantizar la protección de todos los civiles y de las instalaciones y profesionales humanitarios y sanitarios, y de apoyar la prestación de ayuda esencial, incluidos alimentos, agua y suministros médicos. La denegación o el retraso de la asistencia humanitaria son ilegales e inaceptables.
Por ello, siguen haciendo “un llamamiento a la paz en la región, incluido el regreso de los rehenes israelíes retenidos por Hamás”, e instan a la comunidad internacional a que “actúe con urgencia para garantizar el paso seguro de la ayuda a través de corredores humanitarios y para proteger y apoyar a los profesionales sanitarios y humanitarios que se encuentran en primera línea y se esfuerzan por prestar asistencia en condiciones cada vez más difíciles”, concluyen.