Mercedes Goñi Gallego es la supervisora de la Unidad de Psiquiatría Legal, al igual que de las unidades de Cuidados Especiales y Media Estancia de este centro hospitalario. Habiendo comenzado en el año 1985 en este hospital como auxiliar, se diplomó en Enfermería y acabó consiguiendo la especialidad de Salud Mental en 2010. A lo largo de los años, ha ido asumiendo responsabilidades en múltiples dispositivos asistenciales, con un compromiso firme con la atención a personas con trastornos mentales graves.
En una entrevista exclusiva para ENFERMERÍA FACULTATIVA, explica el trabajo enfermero en dispositivo asistencial tan específico como poco conocido.
¿Qué te impulsó a ser enfermera y elegir la salud mental legal?
Elegí estudiar Enfermería por mi vocación de cuidado hacia los demás. Mi contacto con la salud mental surgió durante mis estudios y fue en el Hospital Aita Menni —hoy Ospitalarioak Fundazioa Euskadi— donde confirmé que mi lugar estaba con las personas con trastornos mentales. Participar en proyectos innovadores como la Unidad de Psiquiatría Legal (UPL), alineada con los valores del hospital, ha supuesto un valor añadido a mi trayectoria. Desde su creación, he participado activamente en su desarrollo, incluyendo la elaboración de protocolos de seguridad en coordinación con la autoridad judicial.
¿Qué define a vuestra Unidad de Psiquiatría Legal?
Se trata de una unidad que acoge a personas con enfermedad mental que han cometido actos delictivos sin ser conscientes de sus acciones, por lo que se les impone una medida de seguridad. Por ello, la seguridad es un eje transversal que atraviesa todo el funcionamiento asistencial. A diferencia de otras unidades, la UPL no cuenta con personal de vigilancia externa: es el propio equipo de enfermería quien garantiza tanto la seguridad como el cuidado terapéutico.
¿Cuál es el perfil de los pacientes?
De manera general, personas con enfermedad mental grave —fundamentalmente pacientes en su mayoría con trastornos del espectro psicótico, como la esquizofrenia— y frecuentemente con trastornos graves del comportamiento y consumo de tóxicos asociado. Quedan excluidos del ingreso en esta unidad los casos de toxicomanía como diagnóstico único y los trastornos de personalidad, con especial mención a los de tipo antisocial y paranoide. También se acogen pacientes que, aún sin condena, requieren hospitalización preventiva por orden judicial.
¿Cómo es la atención sanitaria en un contexto judicial?
Los cuidados se planifican como en cualquier otra unidad, pero adaptados a las exigencias legales. La atención se presta, por ejemplo, en la habitación del paciente y sin materiales cortantes, asegurando medidas de contención y control.
¿Cuál es el rol enfermero en esta unidad?
El valor de la enfermería se refleja en la planificación de cuidados individualizados, siempre adaptados a las medidas de seguridad. También se desarrollan actividades grupales rehabilitadoras que fomentan la autonomía y el bienestar del paciente. En este sentido, participamos igualmente en las excursiones organizadas por los servicios de Rehabilitación y de Pastoral. Pueden ser excursiones de un día o de varios días, pero siempre acompañados de personal de la Unidad.
¿Qué competencias son claves para este entorno?
Conocimientos en patología mental, capacidad para el trabajo en equipo, sentido de la responsabilidad y compromiso con el cumplimiento de los protocolos de seguridad. Asimismo, resulta recomendable contar con nociones básicas en materia legal.
¿Y qué formación continuada recomendarías?
Formación en trastorno mental grave, habilidades de comunicación, contención verbal y mecánica, psicofarmacología y procedimientos judiciales. También resulta clave el autocuidado profesional; en nuestro centro hemos recibido formación en este campo.
¿Qué retos clínicos y emocionales te encuentras diariamente?
En general, ofrecer una atención personalizada y un acompañamiento a los pacientes hacia un destino asistencial adecuado al finalizar su medida judicial. No obstante, hay situaciones que, desde un punto de vista emocional, son complejas y exigen una implicación humana y profesional profunda. Y es que hay casos que marcan; situaciones familiares muy duras que evidencian la necesidad de una intervención enfermera con sentido ético, emocional y profesional. En esos momentos se revela y se aprecia con claridad el verdadero valor añadido de la enfermería.
¿Cómo lográis el equilibrio entre seguridad, cuidado y derechos?
En la UPL, la seguridad, los cuidados terapéuticos y el respeto a los derechos del paciente coexisten armónicamente. Las medidas de control permiten estabilidad clínica y protección, sin renunciar a la dignidad del usuario.
¿Cómo es vuestro trabajo dentro del equipo multidisciplinar?
El equipo se reúne semanalmente y mantiene una comunicación diaria. La coordinación con psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales y otros profesionales es esencial para garantizar una atención integral.
¿Hay continuidad asistencial tras el alta judicial?
Aunque el alta es jurídica, no terapéutica, se cuida mucho el dispositivo de destino para asegurar la continuidad en el proceso asistencial: desde pisos tutelados hasta unidades de larga estancia o el regreso al entorno familiar.
¿Cómo ven las familias y la sociedad vuestra labor?
En ocasiones, la sociedad muestra cierto recelo o temor hacia estas unidades, motivado principalmente por el desconocimiento de su funcionamiento. Sin embargo, gracias a la implementación de estrictas medidas de seguridad, la atención que se presta está altamente controlada y supervisada. Por otra parte, el trabajo con las familias es un pilar fundamental, adaptándonos siempre a la realidad particular de cada una para garantizar una intervención cercana, respetuosa y eficaz.
¿Algún consejo para jóvenes estudiantes de Enfermería?
Que no duden en conocer este ámbito. Aporta una experiencia profesional y humana profundamente enriquecedora y brinda la oportunidad de ampliar competencias en el ámbito judicial. La satisfacción del equipo que trabaja en esta unidad es muy alta, reflejo del valor y la trascendencia de la labor que se realiza.
¿Qué te aporta esta labor en lo personal y los profesional?
Me resulta muy gratificante saber que ofrecemos una alternativa terapéutica real a personas que, de otro modo, estarían en entornos penitenciarios no adecuados. Profesionalmente, es un reto constante que da sentido a mi vocación.
Para finalizar, ¿qué es para ti lo más gratificante y lo más difícil en la Unidad?
Para finalizar, ¿qué es para ti lo más gratificante y lo más difícil en la Unidad? Lo más gratificante es ver la evolución y estabilización de los pacientes; que ellos mismos valoren el proceso. Y lo más difícil, convivir con situaciones emocionalmente duras. Pero es precisamente ahí donde se demuestra el valor humano y profesional de nuestra labor enfermera.
Marcelo Curto