RAQUEL GONZÁLEZ ARIAS.- Luis lleva varios días ingresado en el Hospital Universitario del Henares. Desde su ingreso, es monitorizado diariamente para conocer y comparar sus constantes vitales durante el tiempo que permanezca en el hospital. La medición de constantes permite aplicar un protocolo específico que han denominado HEWS, Henares Early Warning Score.
Valores
En total, se contemplan 5 valores: presión arterial, frecuencias cardíaca y respiratoria, saturación de oxígeno y estado mental.
Los datos se vuelcan en la historia clínica electrónica mediante la lectura de la pulsera del paciente. Con este sistema se minimizan los errores de transcripción y se facilita la consulta en tiempo real.
Intervención
En función de los resultados obtenidos por el algoritmo se establecen tres niveles de intervención. Lo explica Pablo López Molina, supervisor de la Unidad 0B del Hospital Universitario del Henares: “un valor de 0 a 3 significaría únicamente seguir con esa toma de constantes, un valor de 3 a 7 supondría avisar al médico responsable o a medicina interna si fuera una guardia y a partir de 7 el sistema avisa directamente a los médicos de UCI”.
Estas mediciones y el consiguiente cálculo del algoritmo se realiza diariamente a todos los pacientes que ingresan en el hospital y durante toda su estancia, lo que permite no sólo el control sino también la comparación de los datos.
Menos paradas
Como afirma Pablo López, “los monitores de constantes vitales salvan vidas” y es que, como han visto en el Hospital Universitario del Henares, la aplicación del protocolo HEWS, en marcha desde 2017, ha supuesto una reducción significativa en el número de paradas cardíacas. La clave reside en adelantarse y actuar a tiempo, antes de que se produzca un evento que pueda comprometer la salud del paciente. En suma, “una herramienta de valoración objetiva enfermera que contribuye a una mayor seguridad de los pacientes ingresados al anticiparse a cualquier posible empeoramiento”.