Núria Cuxart, exdecana del Consell de Col·legis d’Infermeres i Infermers de Catalunya (CCIIC), ha sido nombrada doctora honoris causa por la Universitat de Vic – Universitat Central de Catalunya (UVic-UCC), convirtiéndose así en la primera enfermera catalana que recibe la máxima distinción académica.
La investidura de Nuria Cuxart como nueva doctora honoris causa fue una propuesta surgida de la Facultad de Ciencias de la Salud y el Bienestar (FCSB) de la UVic-UCC, basada en la relevante contribución a dar visibilidad a la profesión de enfermera de la enfermera. Anna Bonafont, profesora emérita de la FCSB y exdirectora de la cual, ha destacado el trabajo de Cuxart y ha celebrado «su implicación profunda en el movimiento reformador de la enfermería en nuestro país, desde finales del período franquista hasta la actualidad».
Por su parte, Núria Gorchs, doctora en el ámbito de la Educación en Ciencias de la Salud y profesora de la FCSB, ha subrayado que es el primer doctorado honoris causa a una enfermera catalana otorgado por una universidad catalana y que este se concede en un momento «vital para el reconocimiento de la enfermera y del cuidado como conocimiento con pleno derecho dentro del ámbito universitario y académico».
Profesión que confía en sí misma
En su discurso de agradecimiento, la enfermera ha destacado que la enfermería «una profesión que honra a sus profesionales es una profesión que confía en sí misma», y ha recordado cómo ella se adentró en la práctica enfermera. «Al tomar conciencia de que no se puede cuidar la salud de una persona sin cuidar de la persona, se me despertó un profundo deseo de cuidado», ha manifestado.
Cuxart ha reivindicado el valor del cuidado como eje central de la profesión enfermera, un valor que considera esencial y transformador tanto desde el punto de vista individual como social, y ha defendido que cuidar “es levantar los puentes necesarios entre dos mundos aparentemente lejanos, el del que tiene cuidado y el de quien es cuidado”. La homenajeada ha denunciado las limitaciones del sistema sanitario actual, subrayando que «todavía hoy el cuidado no es un elemento esencial y prioritario de las políticas institucionales y cuando el cuidado es posible, lo es gracias al esfuerzo personal, a veces individual, de un profesional».
Potencial transformador
Finalmente, Cuxart ha apelado a una revolución del cuidado, destacando su potencial transformador para construir una sociedad más justa, democrática y solidaria. «Activamos conciencias de modo que nadie olvide que el cuidado nunca puede ser negado. No perdamos ninguna oportunidad, por pequeña que sea, de reivindicar el derecho de las personas a ser cuidadas».
El rector de la UVic-UCC, Josep Eladi Baños, ha expresado en nombre de la Universidad que la nueva doctora honoris causa «es un ejemplo de toda la progresión académica y profesional de las enfermeras en los últimos setenta años», y ha subrayado la contribución de Cuxart a hacer de la enfermería una disciplina académica de pleno reconocimiento. Su labor, ha comentado Baños, ha alcanzado la asistencia clínica, la docencia universitaria, la investigación, la normalización terminológica y la aplicación de la ética del cuidado. Como máxima autoridad académica, se ha entregado a Cuxart la medalla que la distingue como doctora honoris causa, obra del escultor Emili Armengol. También se le ha obsequiado con una obra original del artista Laia Solé: el símbolo de la “N”, la jefa de este doctorado.