REDACCIÓN.- La muerte de la enfermera Mónica Lanza ha conmocionado los últimos días las redes sociales donde se han sucedido las muestras de respeto y dolor ante su pérdida. Enfermera asistencial con una trayectoria profesional de casi cuatro décadas, Mónica Lanza cursó sus estudios universitarios en Granada, ciudad en la que comenzó a trabajar como enfermera. Sin embargo, la mayor parte de su carrera profesional la llevó a cabo en Madrid, primero en el Hospital Clínico San Carlos y, en los últimos años, en Atención Primaria, un área asistencial que describía en una entrevista en 2015 como “un terreno apasionante para una enfermera”. Contaba con el título de especialista en Enfermería del Trabajo, había sido docente y no era ajena al mundo de la gestión porque trabajó como supervisora, aunque su pasión era estar cerca del paciente y siempre se describiría como “enfermera asistencial”.

En la última década destacó además por su activismo y su compromiso con la profesión, con la trasparencia en las organizaciones e instituciones y con la sanidad pública y universal para todos. Especialmente activa en Twitter, donde siempre dio sobradas muestras de su pasión por la enfermería y su compromiso por sus ideas, Mónica Lanza era vicepresidenta de la organización Acción Enfermera y mantuvo siempre una actitud crítica y mordaz con aquellas situaciones y decisiones políticas que consideraba injustas. Esta red social precisamente ha sido en los últimos días un hervidero de muestras de cariño y la admiración por Lanza donde ha recibido el homenaje de innumerables compañeros del ámbito de sanidad: enfermeras, médicos e incluso periodistas especializados en el ámbito de la salud.

El presidente del Consejo General de Enfermería, Florentino Pérez Raya, ha querido trasladar a su familia, amigos y compañeros su más sentido pésame en su nombre y en el del resto del equipo que le acompaña en la institución: “Mónica Lanza ha sido un ejemplo como enfermera comprometida con sus pacientes y con la sanidad pública, y como luchadora incansable por sus principios y sus ideas. Precisamente, sus planteamientos y su visión respecto a los colegios y asociaciones profesionales nos han ayudado a todos los responsables de estas entidades enfermeras a buscar una mayor participación de los colegiados y a apostar por la transparencia. Ha contribuido a que se escuche más a nuestras compañeras y compañeros enfermeros y a tomar las decisiones de forma consensuada y dialogada con otros agentes de la profesión”.