EUROPA PRESS.- Las previsiones apuntan a que España llegará al año 2050 siendo uno de los países más envejecidos del mundo, según el Libro Blanco del Envejecimiento y la Artrosis: Problemas, Retos y Soluciones.
La Fundación Internacional de Osteoartritis (OAFI) ha presentado este trabajo que nace con el objetivo de dimensionar el impacto del envejecimiento demográfico en España, así como definir estrategias sociosanitarias óptimas para preservar la salud de los mayores y mejorar su calidad de vida.
Según indica el libro, España comenzó el siglo XXI siendo uno de los países más jóvenes de Europa, gracias al ‘baby boom’, pero ahora todo apunta a que llegará a la mitad de siglo siendo uno de los países más envejecidos. No en vano, las últimas previsiones del INE señalan que en dicho año (2050) el 31,4% de la población española tendrá más de 65 años y el 11,6% más de 80.
Envejecimiento
Actualmente, más de 9 millones de personas tienen más de 65 años en España, 3 millones de las cuales se encuentran en la franja de los 80, registrando ya una tasa de envejecimiento del 133,5%. Asimismo, más de un tercio de los mayores de 65 sufre algún tipo de discapacidad y más de un 20% padece capacidades limitadas.
Por ello, la artrosis, la osteoporosis y la sarcopenia serán enfermedades muy prevalentes que incidirán negativamente en la calidad de vida de las personas de tercera edad, especialmente en las mujeres.
El dolor crónico, las comorbilidades y la polimedicación (el 75% de los ancianos atendidos en Atención Primaria consume más de 5 fármacos al día) son las características más frecuentes en los pacientes mayores.
En este sentido, el ‘Libro Blanco’ manifiesta la necesidad de cambiar el foco de atención de la enfermedad a la persona, pudiendo ofrecer así un tratamiento seguro y eficaz adecuado a las características de cada paciente.
Necesidad de abandonar
Este documento también reivindica la necesidad de abandonar el rol pasivo del paciente, convirtiéndolo en una persona con capacidad de autocuidado y de autogestión en su proceso, siendo de especial relevancia en este aspecto el papel de las asociaciones de pacientes como vías de representación, motivación e interlocución con las instituciones públicas.
Según el informe, son necesarios programas de salud pública plenamente orientados a las personas mayores, en los que la información, unos hábitos saludables, el acompañamiento, el seguimiento y la coordinación sanitaria sean factores clave, según indica el trabajo. Del mismo modo, se debe dotar al Sistema Nacional de Salud de un mayor número de profesionales relacionados con los mayores (geriatras, atención primaria, enfermería…).
Medidas
Otras medidas que recoge el ‘Libro Blanco’ para poder hacer frente a este problema que supondrá el envejecimiento demográfico son el fomento de la participación de los mayores en cuestiones socioeconómicas y sanitarias, siendo parte activa de la toma de decisiones, el desarrollo de campañas de concienciación sobre el edadismo junto a pacientes y organizaciones de mayores, facilitar el acceso a la vivienda, manifestando el carácter de hogar de las residencias y la eliminación de barreras que dificultan el acceso a los medicamentos prescritos, mejorando el control de la polimedicación.
Estos datos son algunos de los que recoge el ‘Libro Blanco’, en el que se expone la necesidad de impulsar una Política integral de Estado atenta a los efectos del envejecimiento, que incluya previsiones y compromisos a largo/medio plazo para aumentar los recursos humanos y presupuestarios necesarios.
Problemática
«Mediante este libro hemos expuesto la problemática del envejecimiento y qué nos espera en un futuro, junto a posibles soluciones. Queremos que se nos escuche para poder trabajar conjuntamente en su implementación y mejorar así la calidad de vida en nuestra sociedad pues todos nos haremos mayores», ha expresado el coautor y presidente de OAFI y AECOSAR, Josep Vergés.