Sobre el autor

Un Comentario

  1. 1

    Isidoro Jiménez Rodríguez

    Otro punto de vista.
    ¿Y SI LA SOLUCIÓN NO FUERAN LOS PSICÓLOGOS?.

    No creo que el colectivo enfermero necesite más o menos atención a su salud mental que el resto de profesiones sanitarias, o que la población en general. Otra cosa es que las 17 taifas sanitarias de nuestro país, -una por autonomía-, sea capaz de garantizar no ya la dignidad profesional de las enfermeras, sino la dignidad personal que deberían garantizar nuestras leyes fundamentales a todas las personas. ¿Esto se soluciona con un psicólogo?
    Cuando en la pasada pandemia ofrecían psicólogos para las enfermeras, yo me revelaba. Pedía medios de protección o personal suficiente y preparado. Dicha crisis sanitaria puso en evidencia la valía y entrega de las enfermeras y enfermeros, frente a otros profesionales con muchos de sus miembros “desaparecidos en combate”. Pero a la vez nos mostró una triste realidad: el centro de nuestro sistema sanitario no es el paciente, sino el trasnochado y corrupto corporativismo galénico. Ante tan triste realidad…¿Esto se soluciona con un psicólogo?
    Se cita el burnout, cuando en realidad se debería hablar de la falta de unos 100.000 enfermeras en España para situarnos en las ratios de los países de nuestro entorno. Y desde luego, muchas más, para alcanzar niveles similares a la dotación de médicos. De verdad, alguien puede intuir que… ¿Esto se soluciona con un psicólogo?
    No veo adecuado hablar de conductas adictivas de la enfermera. Me parece más oportuno mencionar que las y los enfermeros se ven humillados, menospreciados e infravalorados por las distintas estructuras administrativas sanitarias. Por ejemplo, muchas de ellas se ven obligadas a trabajar entre 20 y 30 minutos cada día gratis (solape de jornada); la inmensa mayoría de enfermeras no tiene la oportunidad de ejercer su profesión de acuerdo a la formación recibida durante su grado académico, no pudiendo llevar a cabo los informes y seguimiento de sus pacientes de acuerdo a una taxonomía enfermera; tampoco pueden gestionar los aspectos asistenciales relacionados con su ámbito profesional; etc. Esta lista de despropósitos es interminable, pero… ¿Esto lo soluciona un psicólogo?
    También me parece muy desafortunado y fuera de lugar hablar de las posibles ideas suicidas de la enfermera. No creo que sean un motivo de preocupación profesional, sino un problema de nuestra sociedad, en general. Una situación de presión laboral y menosprecio profesional como la que sufren las enfermeras y enfermeros, a pesar de ser insufrible, cuenta con una respuesta infalible de profesionalidad, entrega y humanidad. En todo caso, ante tal situación…¿Esto se soluciona con un psicólogo?
    Frente al pretendido “Plan de Atención Integral al Enfermero Enfermo”, yo sugiero un “Plan de Normalización de la Práctica Sanitaria” que obligue a nuestra administración a respetar las leyes fundamentales que rigen la convivencia de nuestro país. A derogar los preceptos pre-constitucionales que siguen vigentes con el paso de los años. A aceptar por parte de la administración la actual realidad académica de la Enfermería, convirtiendo a sus componentes en profesionales clínicos y plenamente facultativos en su ámbito profesional. A situar al enfermo como centro y objetivo de nuestro sistema sanitario. De verdad, alguien piensa que … ¿Esto lo soluciona un psicólogo?
    Me parece muy equivocado hablar del “enfermero enfermo”, cuando en realidad se debería referir y profundizar en la “sanidad enviciada y degradada” que padecemos. Todos los aspectos y situaciones referidos con anterioridad son fácilmente detectables y cuantificables.

    Responder

Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

© 2022 Todos los derechos reservados. DIARIO ENFERMERO