El Ministerio de Sanidad quiere clasificar a los pacientes en función de los cuidados que precisan para poder adecuar las plantillas de enfermeras en función de las necesidades reales de cuidados. Según ha hecho público el Ministerio “esta herramienta permitirá valorar globalmente las necesidades de salud, teniendo en cuenta factores biológicos, psicológicos, sociales y organizativos, con el fin de asignar los recursos asistenciales de forma más equitativa y efectiva”, señalan en un comunicado.

Así, este nuevo modelo, que emana del Marco Estratégico para los Cuidados de Enfermería (MECE) aprobado recientemente en el Consejo Interterritorial, permitirá ajustar las plantillas de enfermeras teniendo en cuenta las necesidades de cuidados de los pacientes. Para Sanidad esto mejorará la calidad de la atención, la seguridad de los pacientes y los resultados en salud. Además, se fomentará la homogeneidad de criterios entre comunidades autónomas y contribuirá a una planificación más justa y sostenible de los recursos humanos.

Valoración del CGE

Para el Consejo General de Enfermería se trata «de una medida muy oportuna y necesaria dentro de ese análisis global de situación para tomar decisiones y mejorar ese déficit estructural de enfermeras que venimos denunciando desde hace años», ha destacado Florentino Pérez Raya, presidente del CGE. Asu juicio, «es preciso contar con la evidencia científica, con estudios que avalen científicamente que en función de la tipología de cada paciente tiene que haber un número u otro de enfermeras para resolver sus problemas de salud, para darles los cuidados que precisan. Hay que tener claro que los cuidados de un paciente totalmente dependiente, con una complejidad asistencial de nivel 4, no son los mismos que los de un paciente de nivel 1, autónomo, cuya necesidad de cuidados de enfermería es baja».

Para el CGE «esta herramienta apoyaría la capacidad de tomar decisiones y adoptar soluciones en base a evidencia científica. La clave es que haya un diseño correcto para que nos dé resultados y conclusiones diarios de mejora, que se lleve a cabo con rigor y que aporte luz a cuáles pueden ser las necesidades de enfermeras para resolver el déficit estructural de profesionales que tenemos», ha concluido Pérez Raya.

Red nacional

Para garantizar una implementación inclusiva y basada en evidencia, se ha constituido una red nacional de stakeholders (partes interesadas) que incluye a las diferentes directoras de cuidados de las CCAA (o equivalentes), enfermeras y TCAE, sociedades científicas, investigadores en cuidados, asociaciones ciudadanas, organizaciones colegiales, sindicatos, expertos en salud digital y representantes del Ministerio de Derechos Sociales y del IMSERSO. Esta red se estructura en cuatro grupos: consejo asesor, grupo consultivo institucional, grupo nacional de expertos técnicos y grupo de expertos profesionales.

Financiación europea

Este proyecto va a ser financiado por la Unión Europea, a través del Instrumento de Apoyo Técnico (TSI), con el objetivo de reforzar la capacidad del sistema sanitario español. El proyecto forma parte del programa EU Health Hub – Investing in Resilient Health Systems”, orientado a promover reformas clave en los Estados miembro para mejorar la eficiencia, la eficacia y la resiliencia de los sistemas sanitarios nacionales.

De hecho, la Comisión Europea ha confiado la asistencia técnica del proyecto a la Oficina Regional de la OMS para Europa, a través de su División de Sistemas de salud y su Unidad de personal sanitario y prestación de servicios. El proyecto estará liderado por la Asesora Regional en políticas de enfermería y obstetricia.