El Colegio de Enfermería de Valencia (Coenv) ha denunciado que el informe de la Agencia Valenciana Antifraude (AVAF) vuelve a poner de manifiesto graves deficiencias en la tramitación de las denuncias formuladas por profesionales de Enfermería sobre presuntos casos de mala praxis médica en el Servicio de Emergencias Sanitarias. El análisis de Antifraude ha evidenciado que las actuaciones desarrolladas por la Administración sanitaria no han permitido esclarecer adecuadamente los hechos denunciados y, en algunos casos, han terminado con el archivo de las actuaciones sin entrar en el verdadero fondo de las denuncias.
Uno de los casos analizados ha sido el de una de las enfermeras, quien comunicó a la Dirección del Servicio de Emergencias Sanitarias por el cauce correcto –según la AVAF- para formular este tipo de denuncia. La profesional ha trasladado la gravedad de lo que estaba denunciando y llegó a expresar: “Saber que una persona puede salvarse o no dependiendo de quien te atienda es algo muy difícil de llevar”, poniendo de manifiesto la trascendencia que para ella han tenido los hechos observados durante la asistencia sanitaria.
Sin embargo, la respuesta que recibió la denunciante por parte de la Dirección del SES no estuvo la altura de la gravedad de los hechos expuestos. Según ha recogido Antifraude, la profesional denunciada únicamente fue citada ante la Dirección del Servicio de Emergencias Sanitarias, donde se le indicó que sería conveniente que se reciclara en materia de politraumatizados. Esta misma indicación se le trasladó posteriormente mediante correo electrónico, sin que, de acuerdo con las conclusiones de la Agencia, se haya producido una investigación suficientemente profunda sobre la cuestión de fondo planteada.
La propia denunciante relató posteriormente en sede de Inspección Sanitaria que desde la Dirección del SES se le había comunicado que eran conocedores de cómo trabajaba la doctora denunciada. Para el Coenv, este extremo resulta especialmente preocupante porque evidencia que la Administración sanitaria ya disponía de conocimiento previo sobre la forma de trabajar de la profesional cuestionada y, pese a ello, las actuaciones posteriores no permitieron esclarecer de manera adecuada los hechos concretos denunciados por la enfermera.
La actuación posterior de quien entonces ocupaba la Dirección del SES, Begoña Arcos, también ha quedado recogida en el informe de Antifraude. Según la documentación analizada, la doctora denunciada fue trasladada desde una unidad situada en Valencia a otra unidad periférica con menor carga de trabajo, en lugar de haberse adoptado medidas firmes dirigidas a esclarecer las actuaciones denunciadas. El caso, finalmente, ha sido archivado sin que se hayan adoptado medidas que permitieran determinar si los hechos denunciados podían haber constituido una mala praxis médica.
Uno de los elementos que, a juicio del Coenv, ha resultado más revelador de las deficiencias existentes en la tramitación ha sido la propia naturaleza de la comparecencia practicada. La citación que el SES había presentado como una comparecencia ha sido cuestionada posteriormente cuando, ante una petición de información formulada por Inspección Sanitaria, Begoña Arcos ha respondido: “No fue una comparecencia, quizá me he expresado mal… sólo fue una entrevista entre ella y yo”. La Agencia Valenciana Antifraude ha concluido que no se ha acordado formalmente la apertura de un período de actuaciones previas y que, en su lugar, se ha realizado una comparecencia informal.
El Coenv considera, por tanto, especialmente grave que una denuncia de estas características haya sido abordada mediante una actuación informal, sin el soporte de un procedimiento de actuaciones previas que permitiera ordenar, documentar y garantizar las diligencias necesarias.
La Agencia ha constatado precisamente que se han realizado diligencias indagatorias sin contar siquiera con la apertura de un expediente de actuaciones previas, llegando al extremo de haberse realizado una comparecencia oficiosa de la que ni siquiera se ha levantado acta.
Las conclusiones de Antifraude han sido especialmente contundentes al señalar que el “análisis del tema de fondo, esto es, la presunta existencia de una mala praxis médica se obvia”. El Coenv considera que esta afirmación ha constituido el núcleo más grave de las deficiencias detectadas, porque la Administración ha terminado centrando el archivo en la imposibilidad de tipificar los hechos como una infracción disciplinaria cuando, tal y como ha señalado expresamente la Agencia, la cuestión de fondo denunciada no se refería a incumplimientos de carácter disciplinario, sino a la posible existencia de una mala praxis médica.
La Agencia Valenciana Antifraude ha señalado además que las actuaciones han finalizado con un informe-resumen que ha acordado el archivo sin analizar pormenorizadamente los hechos denunciados en cuanto al fondo del asunto y sin que se hayan realizado todas las diligencias probatorias que habrían resultado procedentes. Entre ellas, Antifraude ha citado las pruebas testificales, documentales y periciales, cuya ausencia ha impedido, según sus conclusiones, disponer de una investigación completa sobre los hechos denunciados.
El informe también ha puesto de manifiesto que la tramitación desarrollada bajo la dirección de Begoña Arcos ha sido “excesivamente heterogénea” entre las distintas denuncias analizadas. El Coenv ha señalado que esta falta de homogeneidad ha resultado especialmente preocupante porque ha afectado a procedimientos que presentaban una naturaleza similar y que requerían, precisamente, criterios de actuación claros, homogéneos y previamente establecidos para garantizar los derechos de las profesionales denunciantes y la adecuada investigación de los hechos.
Antifraude constata igualmente que en los tres casos examinados no se han agotado todos los medios probatorios de los que disponía el SES. La Agencia señala que se ha tomado declaración a unas personas y a otras no, sin que se hayan especificado los motivos, y ha añadido como agravante que algunas de las comparecencias practicadas ni siquiera se han encontrado completa y debidamente firmadas por los comparecientes. Para el Coenv, estas deficiencias documentales han añadido un problema de trazabilidad a unos expedientes que ya han presentado importantes carencias en su investigación.
El colegio considera también grave que los tres casos hayan sido cerrados sin entrar en el verdadero fondo del asunto. A juicio del Coenv, la Administración sanitaria no ha podido limitarse a comprobar si los hechos denunciados podían encajar en una infracción disciplinaria, sino que ha debido investigar si las actuaciones médicas cuestionadas podían haber constituido una mala praxis y, para ello, ha debido utilizar todos los medios de prueba disponibles. La propia Agencia ha concluido que ese análisis de fondo no se ha realizado con el detalle y la profundidad que el caso requería.
Las conclusiones de Antifraude han ido más allá de señalar errores concretos y han identificado déficits contrastados en la tramitación de las denuncias, así como una actuación administrativa heterogénea, insuficientemente protocolizada y con carencias relevantes en materia de documentación, trazabilidad y motivación. El COENV ve que esta descripción ha evidenciado un problema estructural en la forma de abordar este tipo de denuncias y ha reclamado que la Conselleria de Sanidad no trate estas deficiencias como simples errores administrativos aislados.
Por consiguiente, el Colegio de Enfermería de Valencia ha reclamado a la Consejería de Sanidad que asuma las conclusiones de la Agencia Valenciana Antifraude y adopte medidas para garantizar que ninguna denuncia de posible mala praxis vuelva a ser archivada sin una investigación exhaustiva de los hechos. De ahí que el Coenv solicita que se depuren las responsabilidades que puedan corresponder por la deficiente tramitación de los expedientes y que se establezcan procedimientos suficientemente garantistas para que las enfermeras que detecten situaciones que puedan comprometer la seguridad de los pacientes puedan denunciarlas sin encontrarse con obstáculos administrativos ni con investigaciones incompletas.
El Coenv ha reiterado finalmente que las denuncias formuladas por tres enfermeras no han constituido simples discrepancias profesionales, sino advertencias sobre actuaciones sanitarias que podían afectar directamente a pacientes atendidos en situaciones de emergencia. La Agencia Valenciana Antifraude ha evidenciado que esas advertencias no han sido investigadas con la profundidad necesaria y que los expedientes han terminado archivándose sin resolver la cuestión esencial planteada.
El colegio reclama, por último, que Sanidad deje atrás la dejadez y la desidia que han caracterizado la gestión de la etapa anterior, garantice una investigación rigurosa de las denuncias y proteja de manera efectiva a las profesionales que han dado el paso de alertar sobre posibles riesgos para la seguridad de los pacientes.