Una emergencia obstétrica requiere de una toma de decisiones clínicas rápida, segura y eficaz. También precisa de competencias técnicas y especialmente, de preparación emocional. Estas aptitudes marcan la diferencia y aseguran una atención fiable y profesional tanto para la madre como para el recién nacido, pero todo ello requiere de una formación en la que los futuros profesionales sanitarios puedan fundamentar sus cuidados. Sin embargo, en la actualidad nos encontramos con un panorama formativo limitado.

«Los estudiantes de Enfermería suelen tener oportunidades limitadas de experimentar estos acontecimientos de alto riesgo durante sus prácticas clínicas. La formación basada en la simulación se ha consolidado como una estrategia eficaz para preparar a los futuros profesionales de Enfermería para la atención en contextos de emergencia, permitiéndoles desarrollar habilidades tanto técnicas como no técnicas dentro de un entorno seguro», afirma un grupo de enfermeros investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid, la Universidad Rey Juan Carlos y la Complutense de Madrid, que han puesto en marcha el proyecto «Preparing Nursing Students for Obstetric Emergencies: Effects of High-Fidelity Simulation on Knowledge, Confidence and Learning«, publicado en la revista Nursing Reports.

El estudio tiene como objetivo evaluar los efectos de un programa de simulación de alta fidelidad sobre emergencias obstétricas en el conocimiento de los estudiantes de Enfermería, su percepción de seguridad y su experiencia de aprendizaje. Para ello, este quipo de investigadores ha empleado un diseño de métodos mixtos que combinó una evaluación cuasiexperimental y un análisis cualitativo de reflexiones abiertas en el que han participado 82 estudiantes de tercer año de Enfermería. En el desarrollo de las sesiones se han tratado temas como el parto extrahospitalario, la hemorragia posparto, la parada cardiaca materna o la eclampsia.

Enfermería fundamental

Las enfermeras tienen un papel clave en la atención de emergencias de este tipo. «Con frecuencia son responsables del reconocimiento precoz de las complicaciones, de la coordinación de las respuestas multidisciplinares y del apoyo continuo a las mujeres y sus familias durante momentos críticos», explican los investigadores en el documento. Las enfermeras son las encargadas de proporcionar una atención eficaz en contextos complejos que no solo requieren de una competencia técnica, sino también emocional. La dimensión humana que alcanzan las emergencias obstétricas es alta y conlleva a que las pacientes y sus familias experimenten miedo, vulnerabilidad e incertidumbre.

Uno de los retos que ha encontrado este equipo enfermero es la baja incidencia de acontecimientos obstétricos críticos en entornos clínicos reales. «La naturaleza emocionalmente exigente de estas emergencias puede aumentar la ansiedad de los estudiantes y deteriorar la toma de decisiones, comprometiendo potencialmente la seguridad de las pacientes», siguen.

Innovación y eficacia

Así, la simulación clínica se convierte una vez más en una estrategia pedagógica innovadora y eficaz en la educación sanitaria y específicamente en la formación de las futuras enfermeras especialistas, ofreciendo espacios de alta fidelidad que permitan la toma de decisione en tiempo real y el aprendizaje reflexivo en un entorno controlado, mejorando así los conocimientos, habiulidades y la preparación emocional y confianza de las estudiantes, fundamental para ofrecer unos cuidados de calidad.